Maestros de primer grado, ejemplo a seguir
Esa es la misión de los maestros de primer grado. El trabajo es duro, pero vale la pena. Para ser maestra de los más pequeños de la escuela se necesita una verdadera vocación.
Ser maestro es un don y una buena tarea, una tarea difícil, pero al mismo tiempo sublime, porque con sus armas del amor, la sabiduría, la palabra y el ejemplo forja a los hombres y mujeres del presente y del mañana.