Escultura: Arte y pasión
Desde muy pequeño descubrió que tenía la habilidad de darle forma a las cosas, los jabones y ceras de Chile los convertía en dinosaurios, serpientes y otros tipos de animales. La Vida lo llevó por otro rumbo, pero siempre estuvo presente la escultura y la música, sus dos pasiones.
Hace 5 años, Don Harold decidió retomar y trabajar de forma profesional unas de sus pasiones, la Escultura, algo que le ha dado fama, pero sobre todo un goce espiritual.
Él, en compañía de su esposa, han sido los encargados de poblar la espectacular recreación a escala de la avenida Roosevelt, además de poseer la colección bañada en oro de los 12 personajes de la Comedia Bailete El Güegüense.