Niquinohomo celebra con eucaristía y procesión el día de Santa Ana
Ya es una tradición en el pueblo de Niquinohomo-Masaya celebrar con una eucaristía el día de Santa Ana, misma que los feligreses consideran como la “Abuelita de Jesús”.
La eucaristía fue oficiada por Monseñor José Luis Serrano, Secretario de la Nunciatura Apostólica de Nicaragua, quien se trasladó hasta el pueblo niquinohomeño para compartir con los devotos católicos este acontecimiento importante.
"Que importante son los abuelos para transmitir ese patrimonio de humanidad, esa fe y amor de Jesús" expresó Monseñor Serrano, además indicó que es importante mantener el dialogo para transmitir de generación en generación la historia que cada pueblo guarda.
Por su parte, doña Epifanía Sandino oriunda del municipio, destacó, "Este mensaje fue maravilloso, nos habló de la familia y la unidad donde las abuelas desempeñamos un papel importante en nuestros hogares, en especial la abuelita de Dios que es lo más grande que tenemos en Niquinohomo y ella se merece toda gloria y todo honor porque intercede ante su nieto amado Jesús y ante la Virgen Santísima".
Esta festividad es una forma en la que los niquinohomeños recuerdan con mucho amor y de manera emotiva el cariño y la sabiduría que tenían Santa Ana y San Joaquín, abuelos de Jesús, progenitores de la Virgen María.
"Para nosotros es un honor celebrar a la madre que trajo al mundo a lo que es el vientre de la Santísima Virgen María que nos dio a Jesús y nuestra salvación" puntualizó Álvaro Gutiérrez, Vice-coordinador de la Fraternidad Sangre de Cristo.
Otra de las devotas que se sumó a la celebración fue doña Cinthya Rivas, quien expresó "Yo vengo desde Canadá pero soy originaria de Niquinohomo y tratamos de venir cada dos años porque le pagamos promesa a Santa Anita y nos llena de gozo formar parte de estas fiestas patronales".
La feligresía católica conoce a Santa Ana como la patrona de las mujeres trabajadoras, transformadoras de sociedades y de manera especial a las del municipio de Niquinohomo quien con sus manos laboriosas aportan a la economía familiar y al desarrollo del país.
Las principales calles de este municipio fueron cubiertas por un recorrido de los promesantes lleno de bailes folclóricos y el Azote de los chinegros, elementos característicos de esta festividad con la que se celebraron 300 años de mantener viva esta tradición, en la que también las autoridades del gobierno local repartieron la tradicional Chicha de Maíz y el delicioso Nacatamal a los participantes.