Hace feos tatuajes y aún así no para de tener clientes
Desde pequeña a Helena Fernandes, la ha gustado dibujar, a su corta edad estaba segura que se dedicaría al arte, pero el problema es que ahora la helena ya tiene 26 años, tiene su propio negocio de tatuajes y aún ella no mejora en su habilidad artística.
La joven hace tatuajes feos, irregulares, deslindados, sin precisión y hasta se podría decir que mal dibujados. A pesar de la realidad de su trabajo algo extraño ocurre en el negocio de la chica, pues nunca le faltan clientes que deseen hacerse un tatuaje feo.
En el trabajo de la brasileña no hay reintentos, ni retoques, sólo garabatos infantiles que eventualmente se convierten en un tatuaje permanente. Sus particulares tatuajes se han vuelto interesantes en las redes sociales lo que aumenta el número de personas curiosas y dispuestas a ponerse en manos de una principiante en tatuajes.