El amor, un sentimiento que lo vence todo
Durante 7 años Álvaro, vivió una guerra sin balas ni misiles, un conflicto interno, donde las drogas eran el centro de su vida. Entre fiestas, alcohol, estupefacientes y excesos, transcurrieron los años y el joven que en su niñez jugó trompo, chibolas y pelota, se sumergía en un mundo oscuro donde dependía más de las drogas y se alejaba de la realidad y de su familia.
Siendo un adicto, Álvaro conoció a quien hoy es su esposa y madre de su hijo, este dejó por un tiempo las drogas, pero el monstruo, como el las llama pudo más que su disposición, incluso en varias ocasiones estuvo a punto de morir.
Fue hasta el año pasado cuando este joven de 24 años, acepto que necesitaba ayuda y decidió internarse en el Centro de Especialidades de Adicciones. El proceso no ha sido fácil, pero hay tres amores que son su motor y fortaleza, su madre, su esposa y su hijo.
Si bien las drogas se interponían en la felicidad de esta familia, la joven pareja ha demostrado que con amor se supera toda prueba y enfermedad.