Nicaragua conmemora 87 años del terremoto de 1931
A vísperas de una Semana Santa en paz y unidad, las familias nicaragüenses de 1931 pretendían afanarse en las comidas y actividades tradicionales de la temporada de verano, pero sus planes se vinieron abajo literalmente, pues, un inesperado y catastrófico terremoto de 6.0 grados en la escala de Richter que destruyó la ciudad de Managua.
Exactamente un Marte Santo 31 de marzo de 1931, los mercados, almacenes y tiendas de comercio estaban atestadas de gente, todo ocurrían con normalidad, pero los movimiento telúricos hicieron que edificios, casas y muchas más construcciones se conmovieran y cayeran a suelo.
Entre los puntos de referencia que fueron desbastados por el fuerte sismo, figuran el Palacio Nacional, el Palacio de Comunicaciones, los dos mercados más fuertes de la ciudad, el Teatro Variedades, La Casa del Aguila, los templos de Candelaria, San Antonio, San Pedro, la Penitenciaría Nacional y los mejores edificios del radio centra.
Como resultado del terremoto, centenares de cadáveres no identificados fueron llevados en camión al cementerio y echados a la fosa común; una zanja especial que se hizo de carácter urgente.
Hoy, a 87 año del terremoto, la capital de Nicaragua surge entre los escombros de terremotos y guerras, eventualidades que aunque han cobrado la vida de miles de nicaragüenses, aún sigue en pie, dispuesta a trabajar por más proceso y una mayor estabilidad económica integral.