¡Si nunca vominaste en un bus, no tuviste infancia!
Es común que los pequeños vomiten muestras viajan en buses, carros, trenes, aviones y barcos. De allí la frase, ¡Si nunca vominaste en un bus, no tuviste infancia!
Fotos: VIXLos padres que usan el transporte público en compañía de sus hijos aún pequeños, se preparan antes de salir de sus casa, empacan bolsas plásticas y toallas de manos para recoger el vomito de los niños, cuando éstos sientan nauseas y mareos insoportable durante viajan.
A pesar de la incomodidad y frustración que es protagonizar vómitos en el trasporte público, el hecho es una buena señal, pues, de esa manera reacciona el cerebro al suponer que está siendo envenenado.
Fotos: VIXRecientes investigaciones concluyeron que las reacciones son instintos naturales, pues, cuando estás en un carro, tren o navío, tu cerebro recibe mensajes conflictivos sobre tu ambiente inmediato, la movilidad que experimentas, la velocidad a la que te conduces y la inestabilidad del reposo, ademas, el cerebro supone envenenamiento al percibir olor a combustible quemado.
Así que, vomitar es la manera más fácil y rápida que el organismo conoce para liberar las neurotoxinas y venenos del cuerpo, por lo que los malestares digestivos durante el viaje surgen como una especie de mecanismo de defensa.
Al fin y al cabo, no es tan malo vomitar, de lo contrario este malestar te indica que tu cerebro está funcionando perfectamente, por lo que es cuestión de tiempo adactarte al movimiento a gran velocidad humanamente imposible.
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