Un general al servicio de la oligarquía y el imperio

“¿Y quién era el jefe del Ejército, que violó los principios? El jefe del Ejército era el general Ortega. El general Humberto Ortega era el jefe del Ejército, que ya entonces, desde entonces, con la salida del gobierno simplemente decidió pasarse al lado de los que habían ganado las elecciones y convertirse en un peón de la oligarquía y del imperio. Un servidor de la oligarquía y el imperio”, resaltó.

“Eso explica por qué lanzó al Ejército, un Ejército que no estaba, ni está para eso. Lo utilizó. No se nos puede olvidar, no se nos puede olvidar cómo los oligarcas, los imperialistas cuando enfrentan situaciones de protestas, de parte del pueblo, no dudan en establecer estados de sitios, leyes marciales y sacar al Ejército para reprimir al pueblo”, prosiguió.

“Lo seguimos viendo en estos tiempos, en diferentes lugares que sigue aconteciendo”, comentó.

“Y cuando estábamos en esos momentos teníamos dos meses de negociación en esta sala, del (centro de convenciones) Olof Palme, una sala donde estaban los trabajadores negociando con los ministros, y otra sala donde estábamos nosotros, conversando con la dirección del gobierno”, relató el presidente Daniel Ortega.

“El Ingeniero Antonio Lacayo era la dirección del gobierno de la señora Chamorro. Y claro, costaba que se pusieran de acuerdo en la negociación en medio de las protestas, había muertos, y un día llegó el ingeniero Lacayo y me dijo: ‘Daniel, dice doña Violeta que ella ya no sigue en el gobierno, que te entregue las llaves de la Presidencia y que agarren ustedes la presidencia’”, continuó.

“Le dije: ‘No. Nosotros vamos a agarrar la presidencia nuevamente cuando la ganemos con los votos del pueblo’”, refirió el presidente que le dijo al entonces Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo (Q.e.p.d.).

“Y le dije al ingeniero Lacayo, sigan negociando y pónganse de acuerdo, ahí con los trabajadores, y al final se logró un acuerdo, que les iban a reconocer el 25 por ciento de las empresas que estaban privatizando, retornando, regresando a los somocistas, que habían regresado también a Nicaragua”, relató.

Agregó que mientras tanto los estudiantes estaban acompañando esta lucha, “estaban presentes estudiantes de la universidad nacional, también algunos estudiantes de la universidad Centroamericana, y ya no digamos la batalla que había que dar por el 6 por ciento, una batalla que había que continuar”.

El presidente Daniel Ortega destacó que mientras ellos (los gobiernos neoliberales) gobernaron, “nunca se nos ocurrió a nosotros decir ‘que se vayan’. Nunca. ‘Que terminen su periodo y nos vemos en las elecciones’, esa era nuestra posición y nos vimos en las elecciones del 90, luego nos vimos en las elecciones del 96, después nos vimos nuevamente en las elecciones del 2001, tres y nada. Y los voceros de la derecha y la oligarquía decían: ‘si ya estás ponchado, son tres y nada’, pero… ¡Los revolucionarios no entendemos de ponches! Y nos fuimos a la cuarta elección y ahí el pueblo decidió que el frente sandinista retornara al gobierno”.

El comandante Daniel Ortega se refirió a las condiciones en que se encontraba el país: “encontramos al gobierno, al país, no voy a hacer la lista, me voy a referir solamente a un punto. Los gobiernos neoliberales habían privatizado la energía, no le habían puesto normas ni reglas claras a las empresas que habían comprado las plantas de energía, que, a la hora de comprar las plantas del estado, compraban las que estaban en buen estado y no compraban las que estaban en mal estado, y claro, de por medio la comisiones, la corrupción y no hicieron mayores inversiones en energía”.

Recordó que unos dos años antes de que el Frente Sandinista de Liberación Nacional llegara al gobierno ya teníamos una crisis de energía en el país “y ahí andaba el gobierno corriendo a buscar como traer una barca, estas barcas que las alquilan, vienen con la planta, entones viene la barca y se instala en Puerto Corinto, así se conecta al sistema de distribución, pero bueno… cuánto cuesta esa energía y no es del estado nicaragüense. Es estar alquilándolo a una empresa especulativa y cobran lo que quieren porque saben que el país se está ahogando, pero a pesar de eso, seguían los apagones en todo el país, hay un racionamiento diario en todo el país”.

“Cuando asumimos el gobierno nos encontramos con que el país, Nicaragua entera está colapsada, está quebrada, porque un país sin energía sencillamente no puede funcionar, no puede caminar y fue ahí donde apareció el comandante Hugo Rafael Chávez Frías. Vino a nuestra toma de posesión, a la toma de posesión del pueblo de Nicaragua y luego hablando con el de la situación que teníamos, porque la verdad que, si ese problema no se resolvía, pues sencillamente el gobierno que recién habíamos asumido muy poco podría hacer por Nicaragua”, recordó.

“¿Qué industria, qué actividad productiva, qué actividad social recreativa puede funcionar sin energía? y estábamos sin energía, apagones de horas. Y ahí fue donde le dije al presidente Chávez, tenemos este problema, explicándole el problema, no me atreví a decirle ayúdeme, explicándole el problema viene él se dirige a otros de los compañeros: ¿Tenemos plantas en Cuba de las que van para Caracas? Si le dice el compañero. Daniel, ya vamos a resolver. Las plantas que están en Cuba, que venían de Corea, plantas muy modernas, fabricadas en Corea y están haciendo pedidos, Cuba y Venezuela juntos. Estos pedidos llegaban a Cuba, una parte quedaba para Cuba y otra parte iba para Venezuela. Venezuela buscando como cubrir sus necesidades básicas de energía, entonces las plantas que tenemos en Cuba hay que traerlas ya para Nicaragua, después llevaremos más plantas para Venezuela, pero traigamos ya las plantas que están en Cuba para Nicaragua y esas plantas son las que salvaron a Nicaragua”, afirmó.

Agregó el comandante que eso no lo ven los oligarcas, los vende patrias que cuando viene la energía, de la mano de la Revolución Bolivariana, son incapaces de reconocerlo y agradecerlo, y más bien lo que hacen es tomarse la leche, “porque claro, la energía se la tomaban, la usaban, ahí no había gobierno malo cuando venía la energía de Venezuela, corrían a utilizar la energía, y a como dicen: Se tomaban la lecha y maldecían la vaca, así… así… así”.

Dice que por eso no me cansa de repetir que en este proceso que hemos vivido, en esta nueva etapa de la revolución ha estado presente la Revolución Bolivariana, ha estado presente la espada de Bolívar, a través de la espada de Chávez.

Además, como después del tránsito a la inmortalidad de Chávez, nuestro hermano Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la hermana República Bolivariana de Venezuela mantiene firme ese compromiso con el pueblo nicaragüense.

“Y luego cómo se movió la economía todos estos años, y los programas sociales y todo lo que el pueblo sabe valorar y que explica porque Nicaragua tenía un alto índice de crecimiento hasta el intento de golpe de estado de abril”, afirmó.

“Un país con un alto grado de seguridad, de estabilidad, un país en paz, gracias a Dios, un país en crecimiento económico, un país de crecimiento social, un país admirado por la forma en que veníamos caminando, a pesar de ser una economía bien pequeña, eso provocaba más admiración, porque no es lo mismo un país que tiene muchos recursos que logra encausar esos recursos correctamente y le lleva bienestar y crecimiento a su pueblo, que un país como Nicaragua en condiciones siempre muy precarias desde el punto de vista económico, pero sabiendo potenciar la solidaridad de los pueblos y en particular del pueblo venezolano, y sabiendo potenciar nuestras propias capacidades, porque estábamos en condiciones también de colocar nuestros productos en el mercado del alba, y colocar nuestros productos en el mercado internacional, porque tenemos una fuerza de campesinos, de agricultores, de pequeños productores, de medianos productores, de trabajadores que tienen una gran capacidad para desarrollar nuestras propias capacidades tomando en cuenta nuestros propios recursos y nuestras propias riquezas y de ahí el crecimiento que teníamos”, explicó.

“Pero claro, los vende patrias, siempre conspirando con el imperio. Desde que llegamos al gobierno del 2007 comenzaron a conspirar, empezaron a pedir sanciones en contra del pueblo de Nicaragua, se empezaron a aplicar sanciones, pero nosotros dijimos: hay que continuar, hay que continuar, porque tenemos la inteligencia, tenemos la fortaleza, tenemos el capital humano para poder continuar más allá de las sanciones”, expresó.

“Y ya en la desesperación, cuando se dan cuenta de que no pueden detener este proceso, altamente humanitario, altamente humanista, altamente solidario, entonces no les quedó más alternativa que lanzarse armados a asesinar al pueblo para intentar derrocar al pueblo que es el gobierno y que es el presidente de este país”, constató.

El presidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega, destacó cómo se juntaron todos los oligarcas y vende patrias, “como se juntaron, y como se juntaron también algunos jerarcas de la iglesia, después que los invitamos, les dijimos que ellos fuesen mediadores, dejaron de ser mediadores y pasaron a ser parte activa de las fuerzas golpistas, y esto dicho por ellos mismo, ya ahora en declaraciones que han aparecido, ya se ve claramente quienes estaban detrás de los tranques, alentando tranques, es decir, alentando crímenes, quienes por principios, como cristianos, como pastores, debían de rechazar totalmente cualquier crimen”.

Enfatizó que estos jerarcas católicos “no tienen nada que ver con aquel Cristo que iba siendo flagelado. Cuando lo llevaban a crucificar, y teniendo todo el poder como hijo de Dios como para acabar con todos los que o iban flagelando y lo iban a crucificar, supo más bien decir, perdónalos, que no saben lo que hacen. Estos amigos que hablan en el nombre de Cristo no conocen esa palabra de Perdónalos que no saben lo que hacen”.

“No tienen nada de cristianos, y actúan con una mentalidad terrorista, criminal, sí. Se sumaron alegremente al golpe terrorista y criminal, no les dolió la muerte de los hermanos nicaragüenses, no les dolió la tortura, no les dolió la exhibición descarnada de quienes eran torturados, eran vejados y luego quemados, no, no les dolió. Nunca dijeron una palabra, ni han dicho una palabra condenando esos hechos criminales. Nunca”, aseguró.

“Dios quiere que, en estos días de Navidad, desde la estrella de Belén les llegue un poco de luz que les limpie”, deseó.

“Queridos compañeros, queridos muchachos, muchachas de la Unión Nacional de Estudiantes. Sí aquí tengo las conclusiones que leyeron y nos las vamos a llevar para buscar respuestas, aún frente a los mayores desafíos, aún en las mayores dificultades, nunca debemos renunciar, nunca debemos renunciar a superar los desafíos, a superar las dificultades y darle respuesta al pueblo, darle respuesta a la familia, darles respuesta a los estudiantes”, animó el comandante.

“Y saludarlos a todos ustedes, y a través de todos ustedes a todos los estudiantes, de la universidad, de la universidad que acoge a los hijos de los pobres. Y hacerle llegar un saludo a todas sus familias que son parte de ese esfuerzo extraordinario bendito que les ha permitido llegar a las puertas de la universidad, a las aulas de la universidad y luego alcanzar un título para después servirle a las familias, servirle a la comunidad, servirle al pueblo”, agregó.

“Y en este día rendirle homenaje como bien se los merecen los héroes y mártires estudiantes que han dado la vida por las causas justas, los estudiantes de nuestras universidades que en diferentes circunstancias, luchando por una Nicaragua mejor, por una Nicaragua en paz, por una Nicaragua con justicia, han entregado su vida, sin pedir a cambio, nada, y ellos como decía Leonel Rugama, no dijeron que morían por la patria, no dijeron que morían por el pueblo, no dijeron que morían por la dignidad de Nicaragua, sino que murieron”, sentenció.

El presidente concluyó sus palabras diciendo: “¡Qué Vivan nuestros héroes y Mártires! ¡Qué Viva la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua! ¡Qué Viva Darío! ¡Que Viva Sandino! Sandino Vive, la lucha Sigue, Patria Libre o Morir!”