Quien haya vivido en México transporta en su cerebro partículas de metal de origen contaminante
Un estudio realizado ya hace varios años, por la Universidad de Lancaster en Inglaterra identifico que quien haya vivido en México transporta en su cerebro partículas de matal de origen contaminante.
Imagen Referencial¿Cómo llega esto al cerebro? Por medio de los pulmones y el torrente sanguíneo llegan las nanopartículas que contienen hierro de origen externo, que resultan perjudiciales para la salud humana, en este particular, todo el que habite o haya vivido en Ciudad De México, México.
El estudio se desarrollo con 29 personas con edades entre 3 y 85 años, a quienes les tomaron muestras cerebrales, cabe señalar que estas personas vivieron en Ciudad de México y fallecieron antes del 2018.
México, el aire contaminado deja secuelas en sus habitantes, y hoy más que nunca enfrenta un periodo de mayor toxicidad en el aire,
Este estudio fue realizado sobre la contaminación. Y un año después, ese estudio parece cobrar mucha más importancia. Al afectar con partículas de hierro el cerebro, también el corazón y los pulmones tras introducirse las partículas de metal por la nariz y viajar hasta el cerebro humano.
Fragmento del estudio en Español / Inglés
"Surgen como partículas ricas en hierro derivadas de la combustión, a menudo asociadas con otras partículas de metales de transición, que se condensan y / u oxidan con la liberación en el aire. Esas partículas contaminantes de magnética que tienen un diámetro inferior a 200 nm pueden entrar en el cerebro directamente a través del bulbo olfativo. Su presencia demuestra que las nanopartículas que contienen hierro de origen externo, en lugar de sus compuestos solubles, se pueden transportar directamente al cerebro, donde pueden representar un peligro para la salud humana", según estudio.
"They arise as combustion-derived, iron-rich particles, often associated with other transition metal particles, which condense and/or oxidize upon airborne release. Those magnetite pollutant particles which are <∼200 nm in diameter can enter the brain directly via the olfactory bulb. Their presence proves that externally sourced iron-bearing nanoparticles, rather than their soluble compounds, can be transported directly into the brain, where they may pose hazard to human health", according to study.
Información: PNAS