Rosario: “Sientan vergüenza de no sentir amor”
Vicepresidenta Rosario Murillo presente en la XXII Graduación de Cadetes Licenciados en Ciencias Policiales, cuestionó la poca vergüenza de los vende patria.
Al finalizar la ceremonia, Rosario destacó que los mismos serviles, los mismos vende patria, traidores y cobardes no sienten vergüenza por los actos de golpismo que cometieron y siguen cometiendo.
“No hay vergüenza, repiten su propia historia, para dominar el pueblo y sus recursos, violando nuestra soberanía”, destacó, además, aseguró que la meta de los vende patria, es derrocar a un gobierno progresista, derrocar un gobierno porque no les gusta.En su discurso, también deja claro que este es un pueblo valiente, con conciencia de derecho y conciencia de patria; "aquí se alza la voz de la dignidad y el heroísmo"
“Aquí no se va a repetir abril”
Así mismo, la Vicepresidenta se cuestiona el hecho si “¿habrá vergüenza en los que promueven baños de sangre?”, los vende patria quienes, con la misma cara de la desvergüenza, comercializan con la patria que es de todos.
Red de Jóvenes ComunicadoresAdemás, ha dejado en claro que “aquí no se va a repetir abril” porque, aquí hay un pueblo valiente que quiere vivir tranquilo, que reconoce el derecho a vivir en paz con una grandeza humana enorme.
Por otra parte, destacó que el pueblo, quiere trabajar, vivir en paz, seguridad y una vida buena; además, reiteró que con la paz no se juega porque “consideramos que la paz es un patrimonio irrenunciable”.
Indicó que el odio es una enfermedad toxica, que sufren los que promovieron tanta desagracia al servicio del imperio.
En otro orden, Rosario comentó, que estos actos son difíciles y al tiempo nos llena de orgullo el éxito de cada uno de los muchachos y muchachas, que hoy se juramentan para servir al pueblo.Es doloroso recordar familias que han perdido seres queridos como resultado del golpismo, cuando se acuartelo la policía, donde mataron a muchos; por ello insta a los que promovieron tanta desagracia al servicio del imperio que dejen que la paz crezca desde la fraternidad cristiana, incluyéndolos en nuestros buenos deseos y que sientan la necesidad de amar al prójimo.