Poema a Miguel Ángel Ortez, de Manolo Cuadra
No porque en Las Segovias el clima fuera frío
Miguel Ángel Ortez
tuvo este Miguel Ángel en las venas horchata.
Muy cierto que de niño, supersticioso y pío,
sonaba en las Purísimas su pito de hojalata.
© El 19 Digital
Pero ya crecidito, cuando el funesto trío
permitió que a la patria hollara gente gata,
en nombre de la selva, de la ciudad y de río,
protestó Miguel Ángel, la cutacha, la reata!
Murió en Palacagüina peleando mano a mano.
Bajó desde las nubes más de un aeroplano
y tuvo en la cruzada homéricos arranques.
Usaba desde niño pantalones de hombre.
Y aun hecho ya polvo, al recordar su nombre,
se meaban de pánico los yankes.