Jonathan Loáisiga, se sincera como nunca y habla de todo un poco
Jonathan Stanley Loáisiga Estrada, nació el 1 de noviembre de 1994 en Managua, Nicaragua.

Proveniente de una familia beisbolera, su vida, desde siempre, ha estado ligada al Deporte Rey de los nicaragüenses. Desde niño juega béisbol y gracias a este deporte, ha podido cambiar su vida y la de su familia.
- Quizás te interesa: Jonathan Loásiga: pensé tirar la toalla en algún momento
Estelar derecho de los Yankee de Nueva York, es hoy, uno de los integrantes importantes del roster de lanzadores de los Bombarderos del Bronx.
Loáisiga es de pocas palabras, incluso, le huye a las entrevistas. Dice “para mí es más fácil lanzar una bola que dar entrevista. Yo soy poco para las entrevistas y me le corro sinceramente a las entrevistas”, pero, sorpresivamente brindó una entrevista completa al programa 15 MINUTOS de Viva Nicaragua – Canal 13.
Aquí, algunos de los detalles...
- Sus inicios.
“Soy, un deportista que se ha esforzado bastante. Que ha luchado. Que ha dado lo mejor para llegar a donde estoy”, así resume Jonathán su corta, pero exitosa carrera deportiva.
Todo sacrificio, tiene su recompensa, y eso lo sabe muy bien el pitcher pinolero, que durante su estadía en las Ligas Menores llegó a pesar en no continuar en el béisbol profesional. El alejarse de su familia, lo golpeó muy fuerte: “Llegue a llorar. Hasta pensé en tirar la toalla, venirme a mi país, estar con mi familia”
- Familia.
Y es que, para Jonathán, su familia, lo es todo. Gracias a ellos, no tiró la toalla. “pensé en mi familia, que, si yo estaba bien, ellos iban a estar un poco más cómodos y ayudarles en lo que yo pueda”.
Afirma, que su familia, aún en la distancia, siempre está con él. Es su soporte y motor, en las buenas y en las malas.
Tiene una relación especial con tres de los miembros de su familia. Su mamá (Fátima Estrada) “significa mucho para mi”; su abuela (Melva Aguirre) “yo no la veo como una abuela, sino como una madre”; su abuelo (William Estrada) “es de las personas que están de #1 en mi vida”.
- La experiencia de jugar para los Yankee N.Y.
“Es una experiencia demasiado bonita, difícil de explicar porque estás en el mejor béisbol del mundo, con el mejor equipo del mundo, compartiendo con estrellas”.
Loáisiga confiesa que al principio le parecía mentira: “la primera vez que yo debuté, no me lo creía, decía yo, ¿en serio estoy aquí? Con toda esta gente, en este estadio, en el mejor béisbol del mundo, pero, ya conforme van pasando los días en Grandes Ligas, ya va a agarrando confianza”.
- Su relación con las estrellas.
Los Yankee tienen un roster plagado de estrellas, peloteros ya consagrados en las Grandes Ligas. Destacan el toletero Aaron Jugde y el estelar derecho Gerrit Cole.
Jonathan describe así su relación con ellos: “Los dos son tremendas personas. Aaron Jodge una persona bien humilde, que cuando llega un jugador, que lo suben o llega de otro equipo, es una de las primeras personas que llega y se pone a disposición de que si necesitás algo, igual Gerrit Cole, siempre está ahí pendiente a ver si hay alguien a quien pueda ayudar en algo”.
El lanzador nicaragüense resalta el buen ambiente que se vive en el dugout de su equipo: “Ahí todos somos una familia. No importa si uno es mejor que el otro. Somos una familia y todos nos apoyamos y convivimos”.
- Elogios de Mariano Rivera.
“Ese chico es electrizante. Me ví en Jonathan Loaisiga” fueron las palabras expresadas recientemente por el miembro del Salón de la Fama del Béisbol, Mariano Rivera, sobre estos elogios Loáisiga dice: “para mí es un honor que una persona como Mariano Rivera tenga esos elogios hacia mí. Me motiva a seguir trabajando para mejorar”.
- Altuve, el más difícil.
Para un pitcher, hay peloteros a los que se les hace out con mayor facilidad que a otros, así como también, hay bateadores a los que es más complicado dominarlos y Jonathan lo sabe perfectamente.
Aunque dice que en Grandes Ligas todos son difíciles, se detiene en el pelotero venezolano de los Astros de Houston, José Altuve como el bateador más complicado de enfrentar.
“Jugador bastante incómodo en la caja de bateo. Ahí la estatura no cuenta, ahí un pelotero que está siempre ahí peleando su turno, no se da por vencido nunca y te puede dar de home run, de hit, lo que sea”.
- Lasaña.
En el “mundo” de las Grandes Ligas, Jonathan es conocido como “Lasaña”, un sobre nombre del que no se sabe con certeza cuando, como, ni quien lo usó por primera vez, pero que le causa risas. “En Estados Unidos, mi apellido no es común y no lo saben pronunciar, entonces lo más fácil, lo primero que se les venga y se aprendan, ellos lo comienzan a decir y ya me quedé con ese apodo. No me gusta, pero uno tiene que acomodarse”.
- Su vida en Nueva York.
De la Comarca Santo Domingo (Managua) a Nueva York existe mucha diferencia y no solo de horario y/o clima, en todos los sentidos.
El contacto directo con la naturaleza que tiene en su tierra, lo deja por completo cuando está en la Gran Manzana.
Su vida, cambia radicalmente. Cuando está en Nueva York, Jonathan, respira, come, bebe, suda, vive, béisbol.
Cumple, al pie de la letra, una rutina que incluye ejercicios, juegos, viajes y descanso, he ahí su nostalgia, reflejada en sus Redes Sociales, por la comida típica nicaragüense. Un buen gallopinto, o un nacatamal, son fotografías recurrentes en su Twitter, Facebook e Instagram: “una de las cosas más difíciles estando fuera es lo de la comida y las tradiciones” “a veces me como un gallopinto, pero no es lo mismo que te lo haga tu abuela o lo comprés en tu país”.
- Nicaragüenses y las Grandes Ligas.
Loáisiga compartió, lo que, para él, es la principal razón por la que a los peloteros nicaragüenses les cuesta tanto llegar a las Grande Ligas.
“Nosotros, los peloteros nicaragüenses somos algo indisciplinados. No entrenan, hay que entrenar”.
- La fama.
Sus labores monticulares y jugar para uno de los equipos más populares del mundo, han hecho famoso a Jonathan, de tal manera que no pasa desapercibido en ninguna parte de los más de 130 mil kilómetros cuadrados que tiene Nicaragua.
Pero, para él, esa fama no se le ha subido a la cabeza: “Yo siento que yo no he cambiado nada, sigo siendo el mismo. Yo creo que no hay que cambiar, aunque estés en lo más arriba, no hay que cambiar, sino seguir siendo el mismo”.
- Su pasión por los Toros y su devoción por la Virgen de Guadalupe.
El derecho nicaragüense tiene, otra pasión, además del béisbol, ama a los toros y todo lo que tiene que ver con ellos: “demasiado, desde pequeño. Después del béisbol, mi hobby son los toros. Tengo unos toros de barrera, siempre me ha gustado eso y pues yo siempre he dicho, después del béisbol, eso es lo mío”.
Loáisiga se confiesa ferviente devoto de la Virgen de Guadalupe, tanto así, que en su brazo izquierdo tiene un hermoso tatuaje de la “Lupita”: “desde pequeño le tengo mucho aprecio a la Virgen, la tengo tatuada, la tengo en un crucifijo, siempre que viajo llevo una Virgen pequeña conmigo”.
- Su futuro.
“Yo me veo cerrando juegos”, así ve su futuro Jonathan Loáisiga.
En la temporada 2021, el Manager de los Yankee, Aaron Boone, lo utilizó como Preparador. Lo llamaba a la lomita en los innings 6, 7 u 8 para luego dejarle el cierre al cubano Aroldis Chapman
Aunque es una función que le gusta a Loáisiga, tiene bien claro lo que desea en el 2022: “Llegar este año que viene, hacer un buen trabajo y ganarme un puesto como cerrador”.
Roberto C. Zúñiga H.