El Salvador: bonos caen en 50% tras adopción del Bitcoin como moneda
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, convirtió a su país en un caso de estudio al atar sus destinos al Bitcoin, una decisión que ha puesto a sus arcas fiscales en una compleja situación y tiene en alerta a las principales calificadoras de riesgo.

Fue el 5 de junio de 2021 cuando Bukele anunció el envío de un proyecto de ley para convertir al Bitcoin en moneda de curso legal en el país, lo que se concretaría tres meses después.
"El uso del Bitcoin como un complemento para el desarrollo sostenido en el largo plazo ha convertido a El Salvador en referente para países como Suiza o Chile, entre otros", dijo el Gobierno en un comunicado oficial publicado en marzo.
Pero las perspectivas fiscales del país caribeño se han visto afectadas en medio de una ola bajista que ha afectado a todos los activos de riesgo, incluyendo a los criptoactivos.
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Los últimos 12 meses han significado una caída de 12,18% para el Bitcoin, y esto ha generado un impacto en la deuda soberana de El Salvador, que además de promover su uso, planea construir Bitcoin City, una ciudad entera inspirada en la criptomoneda.
Los Credit Default Swap (CDS) a 10 años denominados en dólares no han tenido mayores respiros y suben 323.84% desde que se inició la promoción del Bitcoin, alcanzando 2 mil 951 dólares. Los CDS miden el costo de asegurarse contra el impago de los préstamos de un país.
La curva de deuda soberana de El Salvador se encuentra invertida. El rendimiento del bono salvadoreño a tres años se ha más que quintuplicado en los últimos 12 meses y llega a 42.63%, una cifra que supera a la nota a siete años, cuyos retornos alcanzan un 28.90 por ciento. Hace un año, estos últimos eran de 7.69 por ciento.
En tanto, la nota a 20 años ofrece un rendimiento de 19.44%, también lejos del 7.86% registrado hace un año atrás. El rendimiento de un bono es inversamente proporcional a su valor, por lo que en conjunto, estas alzas en los retornos significan disminuciones de más de 50% en el precio de los títulos.
En paralelo, las principales agencias de calificación crediticia han degradado continuamente la nota del país. Fitch la ha bajado hasta CCC, mientras que S&P la llevó a CCC+ y Moody's le asigna Caa3, lo que posiciona a la deuda salvadoreña en el terreno de los llamados "bonos basura".
Tomado de: El Economista