Sangre se derrama en Líbano tras ataque israelí a un Hospital Universitario
La situación en Líbano se ha vuelto crítica tras una serie de ataques aéreos lanzados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la capital, Beirut. En la noche del lunes, un ataque dirigido a los alrededores del hospital universitario Rafik Hariri dejó un saldo trágico de 13 muertos y 57 heridos, según el Ministerio de Salud del Líbano. Este ataque se enmarca en un contexto de creciente tensión entre Israel y el movimiento chiita Hezbolá.

Mientras tanto, Israel ha justificado sus bombardeos afirmando que tenían como objetivo instalaciones de Hezbolá, aunque el portavoz del ejército, Daniel Hagari, subrayó que el hospital no era el blanco de sus ataques.
Según informes, se mencionó la existencia de un búnker subterráneo debajo de otro hospital en Beirut, el Al Sahel, que supuestamente albergaba grandes cantidades de oro y billetes pertenecientes a Hezbolá. Sin embargo, las autoridades libanesas han rechazado estas acusaciones, describiéndolas como infundadas.
La comunidad internacional observa con preocupación estos acontecimientos, ya que la violencia en la región podría escalar aún más. Fadi Alama, diputado del Parlamento libanés, enfatizó que el hospital no está involucrado en el conflicto y que, a pesar de las acusaciones, se ha visto obligado a evacuar a los pacientes para garantizar su seguridad.