Asamblea Nacional rechaza unánimemente el bloqueo de EE. UU. a Cuba
La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó por unanimidad una declaración que rechaza de el bloqueo comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba. La resolución destaca que esta medida, vigente durante sesenta y tres años, representa una de las acciones coercitivas unilaterales más extensas y severas de la historia, infligiendo un profundo impacto en la vida y el desarrollo económico y social del pueblo cubano.

El pueblo nicaragüense reafirma que el bloqueo constituye una violación flagrante de los derechos humanos, el derecho internacional y el derecho a la paz y autodeterminación de los pueblos. Junto a este bloqueo, se contabilizan más de 240 medidas coercitivas impuestas por EE. UU., diseñadas para asfixiar económicamente a Cuba y causar un sufrimiento directo a más de 11 millones de cubanos, afectando su acceso a alimentos, medicinas y otros recursos esenciales.
La Asamblea también denuncia la decisión de EE. UU. de mantener a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, enfatizando que el verdadero terrorismo proviene de las políticas agresivas de Estados Unidos. Con pérdidas económicas estimadas en más de 164 mil millones de dólares desde la instauración del bloqueo. Esta política Coercitiva es un acto de genocidio y lesa humanidad, afectando su acceso a alimentos, medicinas, combustible y otros recursos esenciales.
¡Basta ya de bloqueo y sanciones! Si hablamos de terrorismo, es Estados Unidos el verdadero terrorista mundial, responsable de guerras, invasiones, y desestabilización de países soberanos, con un historial de dolor y
destrucción.
La Asamblea Nacional de Nicaragua reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía de los pueblos y su rechazo categórico a las políticas de asfixia económica y coerción unilateral, como el bloqueo impuesto a Cuba. Instamos a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para poner fin a esta injusticia y garantizar el derecho de Cuba a desarrollarse libremente y en paz, sin injerencias ni represalias externas.