Daniel: «Al final la victoria es de los pueblos»
En celebración de la XXIX Promoción del Centro Superior de Estudios Militares "General José Dolores Estrada"; El presidente de la Republica de Nicaragua, comandante Daniel Ortega, acompañado de la vicepresidenta de la República Compañera Rosario Murillo y el comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército, Julio César Avilés Castillo presidieron el acto reafirmando el compromiso de la defensa de la soberanía y paz del pais.
Durante la ceremonia se presentaron el jefe del Estado Mayor General, Mayor General Bayardo Ramón Rodríguez Ruiz; Inspector General Mayor General Marvin Elías Corrales Rodríguez; Ministra de Defensa, Licenciada Rosa Adelina Barahona Castro. Director General de la Policía Nacional, Primer Comisionado Francisco Javier Díaz Madriz; Rector de la Universidad de Defensa de Nicaragua 4 de Mayo, General de Brigada, Manuel Geovani Guevara Rocha; director del Centro Superior de Estudios Militares “General de División José Dolores Estrada Vado”, Coronel Santos Danilo Vanegas; Cuerpo docente del Centro superior de estudios militares, jefes de misiones militares, tenientes graduados y sus familiares.
Denunciar al imperialismo es la lucha por la Paz
El Presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega, denunció los estragos del imperialismo y las guerras de dominación que han marcado la historia de los pueblos. Recordó cómo, desde la independencia de América Latina, los imperios han buscado someter a las naciones libres, primero con la retirada del imperio español y luego con la agresión de los imperialistas y expansionistas, resaltando que el amor y la lucha por la paz nacen del sufrimiento colectivo provocado por estos sistemas opresores, que devastan a los pueblos y destruyen sus economías. «Cuánto apreciamos la paz, cuánto amamos la paz, porque sabemos lo que es el dolor y el sufrimiento, el daño que le provoca a todo un pueblo y a todas las economías», afirmó.




Condenó la lógica capitalista e imperial que domina el mundo, donde el afán de poder y de apoderarse de las riquezas de los pueblos prevalece sobre la razón y el entendimiento. Señaló con firmeza el caso de Siria, un país hermano que lleva más de 13 años bajo una guerra impuesta por intereses estratégicos y económicos de las potencias, mientras Israel continúa bombardeando a sus vecinos con la complicidad de quienes promueven la ocupación y el despojo, incluso tras discursos hipócritas de paz. «No habían terminado de hablar de paz, cuando ya están bombardeando otra vez en Siria, bombardeando a los vecinos del gobierno de Israel», dijo.
El líder reafirmó el compromiso de los pueblos revolucionarios con la defensa de la soberanía y la justicia, frente a las actitudes diabólicas y codiciosas de los imperialistas que buscan dominar territorios ajenos. Expresó su esperanza en que la paz llegue a Siria, pero subrayó que solo la resistencia, la unidad y la lucha anticapitalista podrán garantizar un futuro libre de opresión y explotación para los pueblos del mundo. «Dios ha de querer que ahora llegue la paz a Siria, pero desgraciadamente pesa más la actitud diabólica de los que siguen disputándose tierras que le pertenecen a otros pueblos».
Lucha y Unidad Latinoamericana
El 9 de diciembre marca momentos clave en la historia de Nicaragua y de América Latina. En 1976, en plena lucha del pueblo nicaragüense, caían en combate los compañeros Rufo Marín y Otilio García, ambos héroes de la Revolución. En medio de los desafíos, el pueblo nicaragüense se mantuvo firme en su compromiso de alfabetizar, construir escuelas y hospitales, mientras enfrentaba una guerra impuesta que duró diez años, hasta la victoria de la paz.

Ese mismo 9 de diciembre de 1978, se reafirmó la unidad en la lucha por la independencia, un proceso que tiene sus raíces en las batallas por la liberación de América Latina del dominio colonial. «Ese 9 de diciembre reafirmamos la unidad en la lucha por la independencia, un momento crucial en la historia de nuestra patria».
Hoy, al recordar estas victorias, se extiende un saludo y abrazo solidario al pueblo venezolano, tierra de Bolívar, que celebra el 200 aniversario de la Batalla de Ayacucho. Este día nos recuerda la importancia de la unidad de los pueblos frente a los imperios que intentan dividirlos, como ocurrió en el pasado con las estrategias coloniales españolas. La lección es clara: la unidad es la fuerza que nos permite vencer cualquier intento de dominación y asegurar la soberanía y la paz para todos los pueblos de América. «La unidad da la fuerza para derrotar a los pueblos que buscan la división, como lo hizo Bolívar».
Tenemos la capacidad de promover la Paz
El presidente en su mensaje a la comunidad internacional, hizo un llamado a la paz, dirigiéndose especialmente a aquellos que tienen el poder de promover la guerra y lanzar bombas atómicas. Señaló que, aunque estos poderes puedan iniciar conflictos, también tienen la capacidad de promover la paz, destacando que la historia ha demostrado que, al final, la victoria pertenece a los pueblos.

«La guerra lo ha demostrado: al final la victoria es de los pueblos», afirmó. En su intervención, recordó la experiencia de Vietnam, donde, a pesar de la intervención de las fuerzas imperialistas, fue el pueblo vietnamita quien logró expulsar a las tropas norteamericanas, un triunfo que se materializó en la caída de Saigón y la retirada de las tropas de los Estados Unidos.
El mandatario nicaragüense también subrayó el costo humano de la guerra, recordando las vidas perdidas de jóvenes norteamericanos que, al igual que los pueblos sometidos, sufrieron las consecuencias de causas injustas y sin beneficio para la humanidad. Destacó que los pueblos que luchan por la justicia y la soberanía, como lo hizo Vietnam, son los que al final prevalecen, pues su resistencia y determinación son más fuertes que las fuerzas imperialistas que buscan imponer su dominio. «Los pueblos que luchan por la justicia y la soberanía, como lo hizo Vietnam, son los que prevalecen al final», subrayó.
Formamos hombres y mujeres para resguardar a la patria
Durante la ceremonia, el General Avilés destacó que 38 oficiales concluyeron con éxito su formación bajo el lema «Formamos hombres y mujeres para resguardar a la patria». De estos graduados, 22 cursaron sus estudios en el Centro Superior de Estudios Militares, 15 en prestigiosas academias militares de la Federación de Rusia y 1 en la República Dominicana, fortaleciendo los intercambios educativos con las fuerzas armadas de Centroamérica y aliados estratégicos internacionales.
Asimismo, subrayó la disciplina, el esfuerzo y la vocación de servicio de los graduados, quienes se suman al compromiso institucional del Ejército de Nicaragua de defender la soberanía y garantizar la estabilidad del país. Este acto reafirma la dedicación de las fuerzas armadas a formar líderes comprometidos con los más altos valores patrióticos y humanistas.