Con fuerza revolucionaria: Nicolás Maduro inicia su nuevo mandato
Nicolás Maduro fue juramentado como presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el período 2025-2031, reafirmando su compromiso con la continuidad y profundización de la Revolución Bolivariana.
En una ceremonia solemne realizada en el Palacio Legislativo, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, tomó el juramento a Maduro sobre un ejemplar de la Constitución Bolivariana, rubricada por el comandante Hugo Chávez, un acto simbólico que refuerza el legado de los ideales de Bolívar y Chávez.

Maduro fue reelecto en los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024, obteniendo más de 6.4 millones de votos, cerca del 52% del apoyo popular, lo que demuestra la firmeza y respaldo del pueblo venezolano hacia su gobierno. En su discurso de juramentación, el presidente electo expresó: “Haré cumplir todas las obligaciones de la Constitución y las leyes de la República. Este nuevo periodo será el de la paz, la prosperidad, la igualdad y la nueva democracia”.
Durante la ceremonia, Maduro recibió la banda presidencial y el collar con las llaves del arca que custodia las actas constitucionales de la patria de Bolívar y Chávez, un símbolo profundo de la unión del pueblo con su líder. La banda, bordada a mano por las manos laboriosas de Caracas, representa la cercanía y compromiso del presidente con su gente, el pueblo trabajador que lo eligió para este nuevo mandato.
La juramentación de Nicolás Maduro se llevó a cabo conforme a lo establecido en el artículo 231 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece que el presidente electo tomará el cargo el 10 de enero del primer año del período constitucional, ante la Asamblea Nacional. Este acto marca el inicio de un nuevo capítulo en la lucha por la justicia social, la soberanía nacional y la consolidación de un modelo socialista que continúa avanzando, a pesar de las adversidades.
Nicaragua y Venezuela refuerzan su alianza de hermandad Revolucionaria
Durante la solemne ceremonia de toma de posesión de Nicolás Maduro, el presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega, estuvo presente como una poderosa muestra de la indestructible alianza y hermandad que unen a los pueblos de Venezuela y Nicaragua en su lucha por la justicia social, la soberanía y la liberación del yugo imperialista.

La llegada del Comandante Ortega, firme defensor de la Revolución Sandinista y aliado leal de la Revolución Bolivariana, fue un acto cargado de simbolismo, reafirmando el respaldo inquebrantable de Nicaragua al proceso revolucionario que lidera Maduro. En un abrazo fraternal que resonó con fuerza en todo el continente, ambos mandatarios enviaron un mensaje claro: la unidad entre los pueblos latinoamericanos es invencible, y la lucha por la autodeterminación y la integración de América Latina y el Caribe como bloque de resistencia frente al imperialismo sigue firme y más vigente que nunca.
La presencia del presidente Daniel Ortega en la toma de posesión de Maduro no solo reafirma el apoyo mutuo entre Venezuela y Nicaragua, sino también la fortaleza de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), un frente antiimperialista inspirado por los ideales de Bolívar y Sandino.
