Daniel llama a erradicar la criminalización de migrantes
En el marco de la Duodécima Reunión Extraordinaria del ALBA-TCP, celebrada en Caracas, el copresidente y comandante Daniel Ortega destacó la importancia de la unidad y la integración de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Durante su intervención, subrayó el compromiso de Nicaragua con los principios de la Alianza Bolivariana, reafirmando su apoyo a las políticas que promueven la equidad, la autodeterminación de los pueblos y la resistencia frente a las amenazas externas. La reunión de trabajo, convocada por el ALBA-TCP, fue un espacio para debatir y tomar decisiones sobre temas cruciales para el desarrollo y bienestar de los pueblos de América Latina y el Caribe.
Lucha revolucionaria de Nicaragua
El copresidente, comandante Daniel Ortega, ofreció un mensaje lleno de orgullo y de firme denuncia contra el imperialismo. Con un claro enfoque en la historia de la lucha de los pueblos latinoamericanos, destacó el legado de los héroes que han sido parte fundamental de la resistencia contra las fuerzas coloniales y las intervenciones extranjeras.

No dudó en subrayar los ataques continuos del imperialismo estadounidense contra los pueblos que luchan por sus derechos y su soberanía, «la realidad es que son los desafíos que ha tenido la humanidad en todos los tiempos, a los pueblos que quieren paz, educación y salud, aparecen los imperialistas de la tierra, queriendo imponer las cadenas a estos pueblos».
Recordó cómo los yanquis, a través de su títere William Walker, intentaron imponer un gobierno en Nicaragua, llegando incluso a legislar la esclavitud. « Aquí los yanquis ya tuvieron un presidente, William Walker, quien organizó una elección para imponerse. En su toma de posesión, estuvo presente el embajador de los Estados Unidos, legitimando a quien se imponía como presidente de Nicaragua y, al mismo tiempo, decretando la esclavitud en el país».
El comandante subrayó la resistencia del pueblo nicaragüense, siempre fiel a su historia de lucha. « El pueblo de Nicaragua ha sido un pueblo luchador, con dignidad"», expresó, recordando cómo las comunidades indígenas de Matagalpa se unieron para derrotar a las tropas imperialistas en la histórica batalla de San Jacinto.
La hipocresía imperialista ante los pueblos dignos
En su intervención, también denunció la traición histórica de los imperialistas, señalando cómo, incluso en tiempos pasados, gobiernos como el de Somoza, apoyados por Estados Unidos, conspiraron contra líderes como Sandino. «La historia sigue siendo la misma, el Ku Klux Klan sigue ahí en Washington», subrayó y critico la hipocresía de las políticas de los Estados Unidos.

Ejemplificó este doble discurso con Obama, quien, mientras promovía un gesto de reconciliación con Cuba, atacaba a Venezuela, acusándola falsamente de ser una amenaza para la seguridad estadounidense: «Da la mano y mete el puñal", afirmó.
A pesar de esta realidad imperialista, destacó la fortaleza de los pueblos latinoamericanos, subrayando que la lucha no debe ser armada, sino basada en la conciencia y dignidad de los pueblos. En este contexto, el copresidente rindió homenaje al legado de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, resaltando que estos líderes no buscan la dominación, sino la ayuda mutua a través de la cooperación. “Con el arma de paz y la generosidad, con el arma de Cristo”.
Contra la discriminación y por la dignidad de los migrantes
Para concluir en su intervención, destacó la hipocresía histórica de los gobiernos de Estados Unidos, señalando que los gobernantes norteamericanos no deben olvidar el origen de su propio país. «Ellos ni siquiera tenían cuando existían estas tierras, salieron como migrantes de Inglaterra y llegaron al territorio que no era de ellos».
Resalto como los colonizadores, ocuparon estas tierras por la fuerza, «Asesinaron a sus habitantes, a los pueblos indígenas», apoderándose de lo que hoy es Estados Unidos y Canadá. En este sentido, subrayó que esos mismos herederos, que han gobernado Estados Unidos, pretenden ahora gobernar el mundo, mientras continúan atacando a los migrantes que buscan una vida digna.

El copresidente también expresó su apoyo a la integración y solidaridad latinoamericana, destacando la importancia de los proyectos humanistas del ALBA. «Nosotros estamos de acuerdo con la agenda de la concertación de posiciones comunes en espacios multilaterales» , haciendo hincapié en el avance de los proyectos del ALBA y su expansión a otros países de la región.
En cuanto a los migrantes, reiteró la solidaridad con aquellos que han sido despojados de sus derechos y tratados como criminales sin pruebas, acusándolos de manera brutal. «Expresamos nuestra solidaridad y llegará el día en que la actitud anti migratoria desaparezca», concluyó, confiando en que algún día la voluntad de paz, respeto a los derechos humanos y la humanidad prevalecerá en los gobiernos de Estados Unidos.