Daniel: La revolución sigue viva, porque el legado de Sandino perdura
En la "Plaza de la Fé" se llevó a cabo un acto presidido por el Copresidente Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Copresidenta Compañera Rosario Murillo, en el que se honró la memoria de nuestro General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino. Durante la ceremonia, se procedió a la juramentación del General de Ejército Julio César Avilés Castillo, jefe del Ejército de Nicaragua, para un nuevo período.
Participaron en el acto la Presidenta del Consejo Supremo Electoral, compañera Brenda Rocha Chacón; el Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, doctor Marvin Aguilar; la Fiscal General de la República de Nicaragua, doctora Ana Julia Guido Ochoa; la Procuradora General de la República, Wendy Carolina Morales; el cuerpo de generales y oficiales superiores miembros del Consejo Militar del Ejército de Nicaragua, junto con sus esposas; ministros, secretarios y asesores de la Presidencia de la República; funcionarios de los órganos e instituciones del Estado; la Alcaldesa de la ciudad de Managua; directores de entes autónomos; representantes de sectores y entidades, así como miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país.
El Ejército de Nicaragua, herederos de los ideales de Sandino
El Copresidente Comandante Daniel Ortega saludó al pueblo nicaragüense con cariño, respeto y reconocimiento a la valiosa labor que ha realizado el Ejército de Nicaragua desde su fundación. "Bien sabemos que el Ejército salió de las entrañas de la revolución, y ahí se constituyó. Desde ese mismo momento, continuaron las batallas, defendiendo con valentía la paz, cuando los gobernantes de Estados Unidos decidieron armar un ejército contrarrevolucionario", señaló el Comandante.
En su discurso, también recordó cómo durante esos años difíciles, muchos de los miembros del Ejército, como el General Avilés, estuvieron en la lucha contra la dictadura somocista y enfrentaron la guerra contrarrevolucionaria, sin que jamás pudieran derrotar al Ejército del pueblo, herederos de los ideales de Augusto C. Sandino.

El Comandante Daniel continuó su intervención con una profunda reflexión sobre el significado de este acto, en el que el General Julio César Avilés asume el mando como Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua. "Hoy, en este acto solemne, rendimos homenaje al General Sandino, en el 91 aniversario de su asesinato, uno de los crímenes más crueles de la historia. Sandino quería la paz, un pueblo digno y soberano, y por eso se levantó junto a un puñado de patriotas para enfrentar la intervención yanqui", afirmó.
Recordó las luchas de los nicaragüenses contra el expansionismo de Estados Unidos, desde la invasión de los estadounidenses en 1854, hasta la batalla liderada por Sandino en los años 1920. "Ese pueblo, cuyas venas corren la sangre rebelde de los caciques Nicarao y Diriangén, enfrentó con coraje a los invasores, sin el respaldo internacional, pero con la fuerza de su dignidad y su valentía", destacó; dejando claro que la llama de la revolución sigue viva y ardiendo con la misma fuerza que hace más de un siglo.
San Jacinto resalta la lucha contra el Imperialismo yanqui
Se evocó con fervor la gesta heroica de la Batalla de San Jacinto, un símbolo de la resistencia nicaragüense contra el imperialismo yanqui. Destacó la valiente acción del sargento Andrés Castro, quien, a pesar de no contar con un fusil de repetición, tomó una piedra y la lanzó contra los invasores yanquis, derribando a uno de ellos.
En ese mismo campo de batalla, los indígenas de Matagalpa se unieron a la lucha para defender la soberanía nacional, demostrando que el pueblo nicaragüense ha sido siempre valiente y firme en su lucha por la independencia.

"Fue la primera gran batalla heroica de nuestra Nicaragua independiente", señaló el Comandante Ortega, resaltando cómo, a pesar de las agresiones externas, la fecha del 14 de septiembre sigue viva en el corazón de todos los nicaragüenses. Afirmó que, incluso durante la dictadura somocista, el pueblo nunca permitió que se borrara el espíritu patriota. "La memoria de San Jacinto y la lucha de aquellos que dieron su vida por la libertad, resuena hoy con más fuerza que nunca en la resistencia del pueblo nicaragüense", dijo.
El Comandante también reflexionó sobre la intervención imperialista estadounidense en Nicaragua, señalando que no solo buscaban apoderarse de nuestras tierras, sino controlar el paso interoceánico a través del canal. "El imperialismo yanqui impuso su voluntad en nuestras tierras, violando nuestra soberanía", indicó, recordando cómo se establecieron leyes restrictivas para mantener el control de la región. Sin embargo, el pueblo nicaragüense nunca se arrodilló ante la ambición imperialista.
A este sacrificio se unió la figura del General Benjamín Zeledón, quien, con dignidad y honor, resistió en las montañas de Coyotepe. "Zeledón, ante la barbarie de los imperialistas, prefirió dar su vida por la patria que traicionar los principios de libertad y justicia", afirmó; Su sacrificio, junto al de miles de patriotas, sigue siendo un faro para la lucha revolucionaria de Nicaragua. "La revolución sigue viva, porque su legado perdura en cada nicaragüense que defiende la soberanía, la justicia y la libertad", concluyó.
Sandino: la lucha de un pueblo por la libertad y la dignidad
En un recordatorio fervoroso de la lucha por la soberanía, destacó el momento en que el General Augusto C. Sandino, al reunir a sus compañeros de combate, les transmitió su firme decisión de continuar enfrentando a los traidores y al imperialismo. "Cuando Sandino reunió a los compañeros que tenía en combate y les explicó que seguiría luchando contra los vende patria y contra los yanquis, 29 levantaron la mano, y con el 30 comenzó a organizar el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional", relató, subrayando el papel crucial de Sandino en la organización de una fuerza que desafiaría la ocupación extranjera.
El Comandante remarcó que la lucha de Sandino no fue una lucha sin rumbo, sino una guerra llena de propósito y visión. "Sandino no estaba luchando a ciegas; él tenía la capacidad de elaborar ideas y entender lo que estaba pasando. Desde la montaña, escribió su pensamiento, la esencia que trasciende a la humanidad y a estos tiempos", explicó, resaltando cómo los ideales de Sandino siguen vigentes, incluso en la actualidad, cuando el mundo sigue siendo testigo de guerras e intervenciones imperialistas.

"Desde Europa nacieron los primeros colonialistas, quienes promovieron la esclavitud y se peleaban entre ellos por apoderarse de África. Convencieron que los habitantes de ese continente eran perfectos para ser convertidos en esclavos, y la esclavitud se convirtió en un negocio macabro", señaló Ortega con indignación, recordando cómo los pueblos africanos fueron despojados de su dignidad y sometidos a un sistema brutal de comercio humano.
Los ideales de Sandino siguen vivos en el Ejercito de Nicaragua
El General de Ejército Julio César Avilés, jefe del Ejército de Nicaragua, recordó el legado del General Augusto C. Sandino, al conmemorar el 91 aniversario de su paso a la inmortalidad. Durante el evento, que tuvo lugar en un ambiente de reflexión y homenaje, Avilés destacó la figura de Sandino como el más grande patriota nacido en Nicaragua, quien, a pesar de ser asesinado por órdenes de la Guardia Nacional, dejó una huella imborrable. En su intervención, el jefe del Ejército reafirmó que, lejos de extinguirse, los ideales de Sandino siguen vivos y vigentes, inspirando la lucha por una nación libre y en paz.
"Hoy, con este acto, conmemoramos los 91 años del paso a la inmortalidad del más grande patriota nacido en nuestra amada Nicaragua, el General Sandino, quien fue asesinado por órdenes de la Guardia Nacional. Creyeron que con su muerte desaparecerían sus ideales y ejemplo, pero se equivocaron, porque su ejemplo inmortal sigue vigente, inspirando la construcción de una nación libre y en paz". En su mensaje, también hizo hincapié en la misión del Ejército de Nicaragua: "Con alto sentido patriótico, dedicación y disciplina, cumplimos nuestras misiones y tareas, dando todo por la patria. Nuestra misión principal es la defensa de la paz, la soberanía, la autodeterminación, y en cumplimiento de esta misión, aportamos y defendemos el mayor anhelo de nuestro pueblo: la paz".
