Ley de identificación Ciudadana refuerza seguridad de cedulación en Nicaragua
La nueva Ley de Identificación Ciudadana en Nicaragua, aprobada por la Asamblea Nacional, establece un sistema único de registro para todos los ciudadanos, desde su nacimiento hasta su defunción. Esta ley reemplaza la anterior, vigente desde 1993, y responde a la necesidad de modernizar el proceso de identificación en el país, alineándose con los avances tecnológicos y las demandas sociales. Con ella, cada ciudadano tendrá un número único de identificación, lo que facilitará su reconocimiento en todos los trámites y servicios.

El sistema de identificación, bajo la responsabilidad del Registro Civil del Consejo Supremo Electoral (CSE), se basa en datos biográficos y biométricos, lo que garantiza una identidad única e inmutable para cada persona. Este número de identificación será utilizado por todas las entidades públicas y privadas, asegurando la coherencia y seguridad en la administración de los datos ciudadanos. La ley establece también la obligación de mantener actualizados los registros de nacimientos, defunciones, matrimonios, y otros actos civiles.
Uno de los aspectos clave de la ley es la creación de un Documento de Identificación para menores de 16 años. Este documento será distinto a la cédula de identificación de los adultos y tendrá diferentes rangos de vigencia, dependiendo de la edad del menor. De este modo, se facilita el acceso de los niños a servicios públicos y se reconoce su identidad desde temprana edad, sin implicar autoridad parental.
A partir de los 16 años, los ciudadanos tendrán la obligación de obtener y portar la cédula de identificación, la cual es indispensable para realizar una amplia gama de trámites civiles, académicos, judiciales y comerciales. El proceso de obtención de la cédula es personal e intransferible, garantizando el ejercicio pleno de los derechos civiles y la participación en la vida pública del país.
La nueva ley también introduce elementos de seguridad avanzados, como la vinculación de la identidad biométrica con el número único de identificación. Esto refuerza la protección de los datos personales y combate el fraude, mejorando la confiabilidad del sistema. Además, se establece que las cédulas actuales seguirán siendo válidas hasta su fecha de vencimiento, pero serán reemplazadas gradualmente por las nuevas Cédulas de Identificación Ciudadana.
Con esta legislación, el gobierno de Nicaragua busca garantizar un proceso de identificación más ágil, seguro y accesible para todos los ciudadanos. Como señala el diputado Filiberto Rodríguez, la ley moderniza y agiliza el proceso de cedulación, asegurando que los nicaragüenses tengan una identidad reconocida y protegida en todas las etapas de su vida, desde el nacimiento hasta su defunción.