Kaffeto Coffee Roaster gana premios por su innovación en Jinotega
En un recorrido por la finca "Paraíso", ubicada en la Comunidad Las Mercedes, representantes del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) conocieron de primera mano las prácticas sostenibles implementadas en el emprendimiento Kaffeto Coffee Roaster.

Esta finca de 140 manzanas combina el cultivo de café con áreas de conservación de biodiversidad y sistemas silvopastoriles, creando un modelo productivo que favorece tanto al medio ambiente como a las comunidades locales.
Desde su fundación en 2018, Kaffeto Coffee Roaster ha ido más allá del cultivo de café, procesando anualmente 4,000 quintales de café. El 70% de su producción se exporta a mercados en Estados Unidos y Europa, mientras que el 30% restante se comercializa dentro de Nicaragua a través de seis marcas locales: Café Paraíso Gourmet, Café del Castillo, Café Café, Don Diego Honey, Nacho Oscuro y Mara Café.
Este emprendimiento ha creado empleo directo para 8 familias de Jinotega y de forma indirecta, beneficia a más de 200 familias durante la temporada de cosecha.
Uno de los aspectos más innovadores de Kaffeto Coffee Roaster es su compromiso con la sostenibilidad y el uso eficiente de los recursos naturales. La finca ha instalado 8 paneles solares que reducen en un 45% el consumo energético y la huella de carbono. Además, la empresa emplea un sistema racional de uso de agua en las pilas de oxidación para lavar 800 baldes de café al día.
El agua utilizada, junto con la pulpa de café, se convierte en fertilizantes orgánicos y productos como cerveza artesanal y té, contribuyendo a la reducción de residuos y generando nuevos productos de valor agregado.
En 2023, Kaffeto Coffee Roaster fue galardonada con el premio "Producción más limpia" por su proyecto innovador de utilizar la cascarilla de café para producir briquetas o biocombustible, un paso significativo hacia la eficiencia energética y la sostenibilidad en la industria del café en Nicaragua. Este emprendimiento es un ejemplo claro de cómo la integración de prácticas sostenibles no solo beneficia al medio ambiente, sino que también impulsa el desarrollo económico y social en las comunidades rurales.