Daniel: las garras del imperialismo buscan destruir este oasis de Paz
Desde la Plaza de la Fe, los Copresidentes Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo encabezaron el acto central en conmemoración del paso a la inmortalidad del Comandante Tomás Borge Martínez, reafirmando junto a miles de trabajadores y combatientes el compromiso inquebrantable con la paz, el trabajo y la unidad del pueblo nicaragüense.
La ceremonia reunió a combatientes históricos, policías voluntarios, soldados del Ejército de Nicaragua, efectivos de la Policía Nacional y miembros del Ministerio del Interior, así como delegaciones de las federaciones sindicales y movimientos sociales, todos portadores del espíritu de lucha que ha forjado la historia del país.
Los imperialistas no querían paz
En su intervención, el Comandante Daniel Ortega recordó con claridad los desafíos vividos por Nicaragua en los últimos años, remarcando que, "Hoy hace 7 años, cuando ya habían arrancado los ataques de los enemigos de la paz, porque ahí se juntó la oligarquía, con los traidores y vende patrias, alimentados por las agencias intervencionistas que utilizan los gobiernos imperialistas para buscar como paralizar o destruir los procesos revolucionarios."

El Copresidente reflexionó sobre los logros alcanzados en el pasado, recordando que en 2006 y 2007, Nicaragua logró un acuerdo nacional sin precedentes, donde todos los sectores de la sociedad, desde los trabajadores hasta los capitalistas, llegaron a un entendimiento para avanzar en la paz y el progreso. "Veníamos de guerra y guerra, y era la paz la que nos iba a permitir a todos los nicaragüenses, desde el más pobre al más rico, mejorar las condiciones de vida", explicó el Comandante.
Sin embargo, el Comandante señaló que, a pesar de esos avances, "en el fondo estaban las garras de los imperialistas que no podían permitir que se consolidara un proceso revolucionario con una gran unidad nacional." Destacó que las sanciones impuestas por el imperialismo norteamericano comenzaron antes del intento de golpe de estado.
La única opción era proteger al pueblo
En un poderoso discurso, relató cómo, frente a los ataques de los enemigos de la paz y la democracia, el gobierno nicaragüense se mantuvo firme en su lucha por la soberanía y el bienestar del pueblo. "Nos plantearon que mientras se dialogaba, que acuarteláramos a la policía, y nosotros, acuartelamos a la policía, y empezaron a ser atacados los cuarteles de la policía, todos los días", explicó, destacando la valentía y disciplina de los policías que resistieron el embate de los golpistas con honor y coraje.

En su intervención, el Comandante relató cómo los imperialistas intentaron imponer un golpe de estado y desmantelar la soberanía del país, utilizando la Conferencia Episcopal como instrumento de su conspiración. "Nos leyeron una carta de la Conferencia Episcopal, firmada por todos los obispos, aunque muchos de ellos no estaban de acuerdo", reveló. "Nos daban tres días para disolver el parlamento, el Consejo Supremo Electoral, y dejarnos el gobierno. Yo recibí la carta y dije, están locos, porque esto se llama golpe de Estado", dijo, reafirmando la postura firme del gobierno ante los intentos de desestabilización.
Gracias a Dios y al pueblo, hay Paz
El Comandante destacó la importancia de la paz que disfruta Nicaragua, dejó claro que esta paz no es casual, sino un triunfo de la revolución y del pueblo nicaragüense. "Gracias a Dios, tenemos paz, gracias al pueblo que tenemos paz, y una paz que tenemos que seguir cuidando, porque este es un oasis de paz", enfatizó con fuerza, llamando a no darla por sentada y a mantenerla como un baluarte de la Revolución Sandinista ante las amenazas del imperialismo global.
También denunció con contundencia el caos que está desatando el imperialismo en el mundo, especialmente a través del fascismo y el nazismo, que buscan expandirse y apoderarse de los pueblos del planeta. "El mundo está revuelto, como nunca en la historia de la humanidad. El fascismo, el nazismo están buscando cómo apoderarse del mundo, lo hacen desde Ucrania, buscando cómo apoderarse de la Federación Rusa, lanzando todo tipo de ataques", señaló, posicionándose claramente contra las agresiones de los imperialistas.
El Comandante también reafirmó la inquebrantable solidaridad de Nicaragua con el pueblo de Rusia en su lucha contra el imperialismo, recordando el papel crucial de la Unión Soviética en la derrota del nazismo. "Nuestra solidaridad ha sido y seguirá siendo incondicional con el valiente pueblo de Rusia, de la Federación Rusa, de la Unión Soviética, que derrotó a los nazis", afirmó con firmeza.














