Nuevos Días: Nicaragua abre caminos de esperanza para personas con adicciones
Con una visión humanista y transformadora, el Gobierno de Nicaragua, en coordinación con la Fundación Nuevos Días y bajo el acompañamiento del Ministerio de Salud (MINSA), avanza en la construcción de un modelo integral para enfrentar las adicciones. A través de los Centros de Recuperación de Adicciones “Nuevos Días”, el país ofrece una nueva oportunidad a quienes desean sanar y reintegrarse a la vida familiar, social y laboral.

Espacios de sanación con enfoque humano y comunitario
Según explicó la doctora Meyling Brenes, directora del Silais Managua, estos centros están concebidos como espacios de sanación, amor y esperanza, donde la persona llega por voluntad propia a iniciar un proceso de recuperación. “Es muy lindo el concepto… no es un lugar de castigo ni encierro, es un lugar donde se aprende a vivir sin depender de ninguna sustancia”, expresó.

Los centros brindan atención a personas con adicciones al alcohol, drogas u otras formas de dependencia, y operan bajo la premisa de que el primer paso es el deseo consciente de cambiar. Cada ingreso es voluntario y cuenta con el respaldo de un equipo multidisciplinario compuesto por psicólogos, trabajadores sociales, educadores, y personal capacitado para brindar oficios como carpintería, cocina, panadería o manualidades, fortaleciendo así la autoestima y autonomía de los pacientes.
Instalaciones integrales y atención personalizada
Hasta ahora, Nicaragua cuenta con 8 centros distribuidos en diferentes departamentos del país: Estelí, Matagalpa, Mozonte, Boaco, Chinandega, Rivas y Managua. Cada centro está totalmente equipado con áreas recreativas, terapias individuales y grupales, espacios verdes, canchas deportivas e incluso piscinas, para contribuir a un ambiente sano y motivador.

Los programas de recuperación tienen una duración de 3 a 6 meses, dependiendo de la evolución de cada paciente. Durante el primer mes no se permiten visitas abiertas, pero luego, según evaluación del equipo psicológico, se puede incorporar el acompañamiento familiar, que es considerado clave para el éxito del proceso. La doctora Brenes enfatizó que más del 70% de quienes siguen una terapia prolongada logran superar la adicción, especialmente cuando cuentan con el apoyo activo de sus familias.
Acceso y compromiso colectivo
Para acceder al programa, la persona debe ser mayor de edad, tener conciencia de su problema y disposición para cambiar. También se requiere el respaldo familiar, un compromiso fundamental para garantizar la estabilidad emocional y práctica del proceso. El ingreso implica un aporte económico de aproximadamente 7,300 córdobas, destinado a cubrir alimentación, terapias y alojamiento, aunque el centro no es lucrativo y está abierto a todas las familias del país.
Las coordinaciones se realizan a través de la licenciada Margarita Mena, coordinadora general, al número 8604-9977. El MINSA, como garante de la salud pública, mantendrá una supervisión directa y permanente de los centros para garantizar la calidad y humanismo del servicio.
