Copresidenta de Nicaragua defiende el fortalecimiento de la paz
La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo declaró el nombramiento de los dos primeros coroneles generales del Ejército de Nicaragua como un día histórico de crecimiento y aprendizaje donde defiende a la patria en contribución al fortalecimiento de la paz como algo esencial en el país.

"La defensa cotidiana permanente de la paz es el patrimonio esencial de pueblo nicaragüense, de todos nosotros, orgullosos, contentos y sabemos que nuestro pueblo, las familias nicaragüenses, también reconocen esa labor de todos los días y de todo momento que realizan nuestras autoridades del Eejército de Nicaragua, de la Policía Nacional, del Ministerio del Interior para estar, todos juntos, defendiendo la paz que es el camino y el destino, porque no hay avance sin paz".
También reiteró que en Centroamérica no hay país donde se perturbe la paz habitual, reafirmando la solidaridad y la unión con la que se rigen todos los hermanos centroamericanos, haciendo esfuerzos para integrarse conjuntamente a permanecer en calma y fraternidad.
"Siempre hemos dicho que el Sistema de Integración Centroamericano, así como todos estos organismos que son propios, no impuestos, propios de nuestros pueblos deben servir para fortalecer la paz y avanzar contra esa pobreza, ese pecado capital porque el egoísmo que genera pobreza y despoja a los seres humanos de sus propias tierras, de sus propios bienes, de sus propios tesoros es un pecado capital, un sacrilegio".
A su vez, Murillo hizo énfasis en el trabajo arduo para seguir en avances de educación, salud e infraestructura, y en todos los beneficios que día a día reciben las familias nicaragüenses, siempre con el propósito de crecer y consolidar todos los sistemas que favorecen al país, para erradicar una debilidad que persiste en el Nicaragua; los accidentes de tránsito.
La copresidenta estableció que el plan a futuro contra los accidentes de tránsito debe contar con un activo panorama que toma en consideración las pérdidas humanas perecidas por la población, haciendo hincapié a la responsabilidad de los individuos en cuanto las normas de tránsito y así evitar los dolores que afectan a las familias.
Murillo igualmente se sumó a la condena de los actos inhumanos que padecen los países latinoamericanos a manos de Estados Unidos, un gobierno que arremete contra la integridad de personas honradas y trabajadoras, recalcando que Nicaragua siempre será una tierra llena de patria y cultura para los hermanos de América Latina y el Caribe, siempre empujando el carro a favor de la lucha contra la pobreza, yendo en camino al 47/19, y celebrando la vida de los que dejaron la responsabilidad del deber del orgullo, dignidad nacional y soberanía, para mayor estabilidad y prosperidad.