Tradición y devoción marcan inicio de las fiestas en Managua
La capital de Nicaragua se llena de color, tradición y fe con el inicio de las fiestas en honor a Santo Domingo de Guzmán. Desde ya, Managua vibra con actividades culturales y religiosas que convocan a miles de familias y promesantes. Estas festividades, con más de 130 años de historia, reflejan la identidad y raíces de un pueblo lleno de devoción.
Durante la emisión del programa “15 Minutos”, la alcaldesa Reyna Rueda, quien además es la mayordoma de las fiestas, expresó su emoción por ser parte de esta herencia cultural. Asimismo, destacó el respaldo del Buen Gobierno Sandinista, que garantiza seguridad, atención médica y orden en cada recorrido. Este acompañamiento institucional refuerza la unidad y el compromiso con las tradiciones.
Managua es un pueblo de fe. Sus fiestas tradicionales son más que una celebración; son un acto de amor y pertenencia. En estos días, la ciudad se convierte en la novia del Solotrán. Irradia alegría, brillo y fervor popular. En cada expresión religiosa se entrelazan la fe, la cultura y el sentido de comunidad. Así, se mantienen vivas las tradiciones de generación en generación.
Acompañamiento del Buen Gobierno
El Buen Gobierno Sandinista, a través de sus instituciones, brinda acompañamiento y protección a quienes participan en estas actividades. Además, la organización de las fiestas incluye medidas de seguridad, atención médica y presencia institucional. Todo esto asegura que cada manifestación de fe se desarrolle en un ambiente de respeto y unidad.

“Es parte del compromiso que tiene nuestro Buen Gobierno, nuestro Copresidente, el Comandante Daniel, y nuestra Copresidenta, la compañera Rosario, de adquirir, de proteger, de acompañar todas las tradiciones de nuestro país, todas nuestras fiestas de fe, de cariño, de compromiso de nuestro pueblo, porque somos un pueblo de mucha fe”.
Desde la Alcaldía de Managua, bajo el liderazgo de Reyna Rueda, se refuerza ese compromiso con la promoción de las tradiciones populares. Estas fiestas representan una reafirmación de la fe, cultura y raíces del pueblo nicaragüense. Cada año consolidan una de las celebraciones más importantes del país.
"Recibimos a diario miles y miles de bendiciones, porque oramos a nuestro Padre Celestial, a nuestros santos patronos, y estas fiestas vienen a reafirmar, un año más, nuestra fe, nuestra tradición, nuestra cultura y nuestras raíces”.
Seguridad y orden garantizados
Durante las Fiestas Tradicionales de Managua en honor a Santo Domingo de Guzmán, la seguridad es un elemento esencial. Miles de promesantes y devotos participan con confianza. La población valora profundamente el respaldo institucional. Esto permite disfrutar en un ambiente de fe, orden y tranquilidad.

“Nuestro pueblo valora mucho el pasar su fiesta de forma segura, ordenada, y se sienten acompañadas, indudablemente, de nuestra Policía Nacional y del Ministerio de Salud, que van a tener puestos médicos en puntos estratégicos por cualquier eventualidad. Eso es muy, pero muy importante, y lo valora mucho la familia, así como los Bomberos Unidos, pendientes también de todo, no solo de los promesantes, sino de las familias que andan, los filarmónicos, todas las familias que vienen también de fuera a acompañar esta fiesta, sienten esa protección y ese acompañamiento tanto de nuestra Policía Nacional, del Ministerio de Salud y de los Bomberos Unidos”.
Tradiciones vivas en la capital
Managua es un pueblo de fe con tradiciones que se transmiten de generación en generación. Con más de 130 años de historia, la capital vive intensamente sus fiestas tradicionales. Estas celebraciones son el reflejo del alma y la fe que caracteriza a los managuas.

“Más de 130 años de tradición, de celebrar nuestras fiestas tradicionales de Managua. ¿Qué significa? Managua vibra en estos momentos, Managua tiene alma, tiene fe, tiene brillo, tiene alegría y, sobre todo, tranquilidad, que es lo más importante, como hablábamos anteriormente”.
En estos días de fiesta, la ciudad vibra con una energía especial. Tiene alma, fe, brillo, alegría y, sobre todo, tranquilidad. Este último elemento es fundamental para disfrutar en comunidad. Para los managuas, estas festividades son mucho más que eventos. Son momentos de participación colectiva que fortalecen la identidad cultural y la unión familiar.