Cultivo de mandarina impulsa ingresos y diversificación agrícola en Nicaragua
La mandarina es una fruta cítrica dulce de gran consumo en Nicaragua, especialmente valorada por las familias durante su temporada de cosecha. Su cultivo se desarrolla frecuentemente en asociación con otros cítricos, lo que permite a los productores diversificar sus actividades agrícolas, optimizar el uso de la tierra y generar ingresos a lo largo del año, contribuyendo así a la estabilidad económica de las familias productoras.

Según el Ministerio Agropecuario, para julio de 2025 se reporta un área sembrada de 974 manzanas de mandarina, distribuidas en más de 2 mil 700 fincas principalmente en los departamentos de Granada, Masaya, Carazo y Managua. Estas zonas son las principales productoras del país y cuentan con condiciones agroecológicas favorables, como suelos bien drenados y climas con marcada estacionalidad.
La temporada de cosecha de mandarina en estas regiones está prevista para iniciar en septiembre, momento en el cual las familias productoras podrán aprovechar los frutos de su trabajo, fortaleciendo su economía local y aportando a la diversidad agrícola nacional.