El infierno en Gaza: hospitales colapsan y pacientes son operados sin anestesia
La Franja de Gaza enfrenta un colapso sanitario sin precedentes, con hospitales saturados y cadenas de suministro médico bloqueadas. Más de 167,000 heridos, en su mayoría con quemaduras, amputaciones y fracturas complejas, se atienden en condiciones extremas. Ante la falta de medicamentos y analgésicos, los cirujanos se ven obligados a operar sin anestesia adecuada, reportó The Guardian.

La escasez es tan crítica que el personal médico raciona opioides y paracetamol, permitiendo solo una inyección diaria a cada paciente. Según el ortopédico Abdelkareem Alsalqawi, la mayoría de las lesiones requieren analgésicos constantes, pero los enfermos reciben apenas una dosis para poder dormir por las noches. En los quirófanos, la morfina se reutiliza entre pacientes y, en emergencias, se recurre a la ketamina, a pesar de sus efectos secundarios como alucinaciones severas.
Un análisis de la Oficina de Periodismo de Investigación (TBIJ) revela que más de la mitad de las misiones médicas de la OMS han sido denegadas o bloqueadas por Israel desde enero de 2024. La Dra. Randa Abu Rabe, representante de la organización, confirmó que desde marzo prácticamente no se permite la entrada de insumos: no solo faltan medicamentos, también reactivos, equipos e instrumentos básicos. Esta crisis se agrava con bombardeos a instalaciones y saqueos de convoyes.
Aunque un portavoz israelí aseguró que su Ejército continuará facilitando la atención médica en Gaza, las agencias de ayuda internacional reportan un colapso casi total del sistema. El bloqueo mantiene al enclave en una situación crítica, con miles de pacientes condenados a sufrir dolor extremo mientras la asistencia humanitaria permanece restringida.