Masaya revive su identidad con la creación artesanal de las máscaras de Los Aguizotes
Artesanos de Masaya dan vida a las máscaras de Los Aguizotes, una tradición que se mantiene viva y llena de identidad cultural. Masaya, conocida como la cuna del folclore nicaragüense, vibra con la energía creativa de sus artesanos, quienes con dedicación elaboran las máscaras que darán forma a los personajes de Los Aguizotes, una de las festividades más esperadas del año.













En los talleres del barrio indígena de Monimbó, hombres y mujeres moldean con papel maché y almidón las figuras que representan los mitos y leyendas más profundos de la cultura popular nicaragüense. Cada máscara es producto de horas de trabajo, imaginación y un legado que se transmite de generación en generación, manteniendo viva la historia del pueblo.
“Los Aguizotes nacen de algo más profundo, de la imaginación del pueblo, de las voces de los abuelos, de esas noches de camino donde los cuentos se vuelven realidad. Son mitos y leyendas que corren por la sangre de Monimbó, una herencia viva que nos recuerda quiénes somos”, expresó Lester Espinoza, del Taller de Máscaras y Trajes Los Diablos, quien participa anualmente en la creación de estas piezas únicas.
Personajes como La Llorona, La Chancha Bruja, El Diablo Rojo y Negro, El Cadejo, El Padre sin Cabeza y La Mocuana serán los protagonistas que recorrerán las calles de Masaya durante el desfile, llenando de color, arte y cultura las noches de octubre y dando vida a una tradición que emociona a grandes y pequeños.
Esta celebración no solo preserva la identidad y el patrimonio cultural del pueblo, sino que también impulsa la economía local, beneficiando a numerosas familias dedicadas a la elaboración y venta de máscaras, trajes y accesorios tradicionales. Este 24 de octubre, Masaya invita a toda la nación a sumarse a este festejo lleno de misticismo y orgullo, donde las leyendas se vuelven realidad y el arte popular brilla con fuerza.