Se apropiaban de propiedades en el Caribe Norte y luego las vendían
Una estructura delictiva conocida como “Los Cusucos” fue señalada por autoridades de operar en el Caribe Norte mediante la falsificación de documentos para apropiarse y vender propiedades privadas y públicas.
Las investigaciones revelan que la banda utilizaba supuestos “certificados de cumplimiento” falsos, atribuidos ilegalmente a instituciones del Estado, para adjudicarse terrenos y luego venderlos a víctimas desprevenidas a cambio de dinero en efectivo.
Según las autoridades, tras concretar la venta fraudulenta, los implicados elaboraban certificaciones notariales falsas con las que incluso llegaban a desalojar a quienes habían comprado los terrenos, consolidando así el engaño.
El grupo operaba bajo dos modalidades principales: la primera consistía en la falsificación de avales de posesión, mientras uno de los acusados se hacía pasar como autoridad de una comunidad indígena; la segunda, mediante la creación de documentos públicos falsificados, supuestamente emitidos por entidades gubernamentales.
Gracias a la infiltración de un informante clave identificado como “Código 1”, las autoridades lograron recopilar información determinante sobre el funcionamiento de esta organización, considerada altamente estructurada.
Entre los delitos que se les imputan destacan crimen organizado, estelionato, usurpación de funciones públicas y falsificación de documentos, entre otros.
Los acusados, identificados como Manuel Antonio Ibarra Laguna, José Benito Rivas Hernández, Valeriano Gómez Escobar, Marcos Antonio Blandón, Yader Dagoberto Matamoros Fonseca, Wilfredo Matamoros Fonseca y Bayron José Flores, permanecen bajo prisión preventiva a la espera del inicio de su juicio oral y público.
Este caso evidencia los riesgos de las estafas inmobiliarias y la importancia de verificar la legalidad de los documentos antes de realizar cualquier transacción, mientras la justicia avanza para esclarecer responsabilidades individuales dentro de la red delictiva.