Día de la Dignidad Nacional: símbolo de soberanía y resistencia
En el programa 15 Minutos, el diputado del Frente Sandinista, Wálmaro Gutiérrez, abordó el Día de la Dignidad Nacional y profundizó en su significado histórico, destacando su relevancia en la construcción de la identidad y la memoria colectiva del pueblo nicaragüense, así como su vínculo con la defensa de la soberanía y la autodeterminación nacional.
4 de mayo: un hito en la historia nicaragüense
El 4 de mayo, Día de la Dignidad Nacional, es una fecha que el diputado destacó como “sumamente importante porque en esta fecha se conmemora la negativa del general Augusto César Sandino de firmar el Pacto del Espino Negro en 1927”, un hecho que, representa uno de los principales símbolos históricos de defensa de la soberanía y la autodeterminación del pueblo nicaragüense.
Este acontecimiento es recordado como un punto de inflexión en la construcción de la independencia y resistencia frente a la intervención extranjera.
El legislador subrayó que este día no debe interpretarse únicamente desde una óptica partidaria, “esto más que pudiera valorarse o verse como una fiesta partidaria, creo que es algo que involucra a todas las y los nicaragüenses que amamos a nuestro país”.
Sandino, legado histórico y continuidad de la lucha
El diputado enfatizó el carácter conmemorativo de la fecha, señalando que “esta fecha es para que todas y los nicaragüenses conmemoremos la actitud brava, fuerte y sólida del general Augusto C. Sandino frente al oprobioso Pacto del Espino Negro”.
Este episodio histórico no solo representa un acto de resistencia, sino también un referente moral que continúa vigente en la memoria colectiva del país como símbolo de firmeza ante la injerencia externa.
En esa línea, expresó que “fue el Frente Sandinista de Liberación Nacional quien recoge la bandera roja y negra del general Sandino”, Sandino se consolida como una figura emblemática, ya que “es sinónimo de dignidad, independencia, soberanía, rebeldía y resistencia”, encarnando la defensa del territorio y la determinación de un pueblo que, como citó, afirma que “aquí esta tierra se respeta y este pueblo se respeta”.
Los jóvenes frente a la injerencia externa
También abordó la importancia de trasladar estos valores a las nuevas generaciones, destacando que “es un legado atemporal” y subrayando que existe una responsabilidad colectiva en su preservación.
Además, situó la lucha actual en un plano social, señalando que “lo que todos los nicaragüenses queremos y nuestro único enemigo es la pobreza y la pobreza extrema”, identificando la paz como una condición indispensable para alcanzar ese objetivo.
Reafirmó una postura crítica frente a la injerencia externa, expresando que “tantos años después el imperialismo sigue siendo el mismo, pero también la dignidad del pueblo nicaragüense es la misma”.
La Nicaragua de hoy, lucha por la paz
El contexto actual del país es señalando como "La Nicaragua de hoy es una Nicaragua que lucha por la paz, que defiende su soberanía y su autodeterminación, y que está comprometida con erradicar la pobreza y la pobreza extrema".
Esta visión refleja una ruta centrada tanto en la estabilidad como en el desarrollo social, donde la reducción de la pobreza se presenta como una de las principales metas nacionales, acompañada de un enfoque en la defensa de los principios de independencia.
Finalmente, cerró su intervención con un mensaje enfocado en valores y principios; “Que viva la paz, la reconciliación, la autodeterminación de los pueblos y la gesta heroica del general Augusto C. Sandino”.