¡Prohibido tocarlos! Conoce más sobre los perros radioactivos de Chernóbil
Los posibles descendientes de los perros abandonados tras el accidente en la central nuclear en 1986 se ven adorables, pero pueden presentar riesgos para la población de la zona.
Radioactive puppies of Chernobyl are finally getting the help they need
pic.twitter.com/N94djMLqrA — HuffPost (@HuffPost) 24 de septiembre de 2017
Los perros radioactivos viven dentro del perímetro de exclusión en torno a la central siniestrada de Chernóbil, Ucrania, en estos días el mundo pones sus ojos en ellos pues han pasado a ocupar el centro de atención mediática gracias a un documental de Drew Scanlon, que recorrió la zona.
En uno de los vídeos que publicó, los perritos parecen ansiosos por recibir las atenciones de los humanos. Sin embargo, está prohibido tocarlos, ya que pueden llevar partículas radiactivas en el pelaje, y los turistas se alejan de ellos.
Tras la catástrofe ocurrida el 26 de abril de 1986, miles de personas se vieron obligados a abandonar inmediatamente la zona y algunos vecinos dejaron a sus mascotas, pensando, que pronto volverían. Por ello se supone que los centenares de perros que vagan por las zonas abandonadas son descendientes de aquellos animales.
La zona cercana a la central no está totalmente abandonada, ya que los funcionarios de la central trabajan allí, y además recibe visitas de turistas, pues los niveles de radiación permiten permanecer en algunas áreas de Chernóbil sin exponerse al peligro.
Varias organizaciones preocupadas por el destino de los perros radiactivos han lanzado campañas para protegerlos. Una de ellas, la ONG 'Clean Futures Fund', quienes explican en su sitio que los perros, expulsados de las zonas habitadas por los animales salvajes, acuden a la central en busca de comida. La organización subraya que algunos perros de Chernóbil también pueden tener rabia o enfermedades transmitidas por animales salvajes y que requieren protección.