Cómo surgió la tradición de quemar "El Viejo"

Como todos los años, muchas familias realizan diferentes actividades para las vísperas de fin de año, sin embargo hay algunas que ya son tradición para culturas y pueblos enteros.
En esta ocasión te vamos a hablar de la tradición de quemar el viejo para fin de año, y es que para finalizar este ciclo de 365 días, gran parte de los países latinoamericanos tienen como tradición la creación de muñecos tamaño hombre, rellenos de diferentes materiales y vestimentas para representar el año que está por concluir.
Pero ¿cómo surgió esta tradición?, pues se dice que sus inicios se localizan en la ciudad Guayaquil-Ecuador, la cual se vio amenazada por un brote de fiebre amarilla y como medida sanitaria confeccionaron atados de paja y ramas con los vestidos de los familiares muertos, para quemarlos en la calle el último día del año y ahuyentar así la peste y la desesperanza. Es una manera simbólica para representar lo viejo y el inicio de lo nuevo.

El muñeco como mencionamos anteriormente representa básicamente el año que termina, se elabora con ropa vieja, cartón, papel, relleno de paja, aserrín, paste montés u otro material que esté a la disposición siempre relleno con pólvora para después ser quemado a la medianoche del 31 de diciembre a la víspera del año nuevo.
Esta práctica se realiza en varios países latinoamericanos, desde México, Uruguay, Colombia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, etc.
En Nicaragua se quema "El Viejo" y representa una despedida de todo lo vivido durante el año que termina sea malo o bueno y al quemarlo se van supuestamente todas las penas los problemas que han tenido en ese año para llenarnos de bendición del año nuevo, al llegar las 12:00 se celebra en familia y amigos con una cena de medianoche.