Empresa rusa Meditex crea aplicación móvil que detecta el COVID-19
Un grupo de científicos de la empresa rusa Meditex crearon un algoritmo que se puede usar a través de una aplicación móvil para detectar la presencia del COVID-19 en el organismo de un humano, mismo que está basado en el sonido de la tos del paciente.
Pixabay © geraltEn esta aplicación móvil, llamado “Acoustery”, la persona tan solo necesitará toser en el micrófono o en un dispositivo especial similar a un teléfono inteligente para confirmar o descartar posible contagio de Coronavirus.
Esta nueva herramienta tecnológica puede detectar la infección en el 85% de los casos, no obstante los científicos rusos, quienes desarrollaron la aplicación continúan trabajando sobre su eficacia.Los expertos afirman que la tos del Coronavirus tiene sus propias características, y la red neuronal de Meditex es capaz de detectarla en tiempo real.
"El sonido grabado se puede presentar en forma de imagen, con un gráfico de fluctuaciones de frecuencia en el tiempo llamado espectrograma. Incluso a simple vista se puede ver un patrón característico del COVID-19", aseguró Dmitri Mijáilov, investigador del Instituto de Física de Lebedev y director del proyecto.Este tipo de mecanismo de detección podría ser más seguro para los médicos porque evitará el contacto directo con un paciente potencialmente infectado; además, con este diagnóstico podrán realizar una test tradicional o consultar a un médico.
Características de la tos del Coronavirus
"La tos de los pacientes con COVID-19 realmente tiene sus propias características. Es dura, seca, con temblores cortos. Dichos pacientes también tienen peculiaridades en la respiración, por ejemplo, una respiración pesada. Todo eso junto da una imagen bastante específica en el espectrograma", explicó la profesora asociada de la Universidad Médica Estatal de Samara, Natalia Bochkareva.Según revelaron los investigadores que crearon la aplicación móvil que detecta el virus, hasta el momento han recolectado registros de tos de 2 mil pacientes con COVID-19 y a 5 mil personas con otras patologías en clínicas de Rusia, Bielorrusia y Kazajistán.