Daniel rechaza postura de Brasil y Colombia sobre Venezuela
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha criticado enérgicamente las recientes declaraciones de los gobiernos de Brasil y Colombia en relación con las elecciones presidenciales en Venezuela. En una rueda de prensa, calificó la postura de ambos países como "inaceptable", argumentando que se trata de una injerencia indebida en los asuntos internos de Venezuela y un intento de deslegitimar el proceso electoral.
El presidente denunció que las críticas de Brasil y Colombia reflejan una forma de intervencionismo que busca socavar el proceso democrático en Venezuela. "Al que te pongan enfrente a dialogar va a dialogar por los gringos, y los gringos jamás van a aceptar al gobierno que eligió y decidió el pueblo bolivariano", afirmó.
En su intervención, el comandante defendió el derecho soberano de Venezuela a organizar sus elecciones de acuerdo con sus propias normas y sin presiones externas.
El mandatario nicaragüense también dirigió sus críticas al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionando su postura frente a la victoria del presidente venezolano Nicolás Maduro. "¿Cuántos periodos de gobierno ya? Dos periodos de gobierno, es decir, parece que te gusta ser presidente. Y desde esa presidencia de ese gran país que es Brasil, quieres convertirte en el representante de los yanquis en América Latina", expresó, destacando la percepción de Lula como un agente de influencia estadounidense en la región.
A pesar de la potencia económica de Brasil, Ortega subrayó la importancia de la dignidad y la soberanía nacional. "Serán una potencia, pero nosotros somos un país pequeño, no tenemos la potencia de Brasil, ni la economía de Brasil, ni cosas por el estilo. Pero tenemos algo que vale más que todo eso: dignidad, defensa de nuestra soberanía", enfatizó.
para concluir destacó que los pueblos han adquirido un valor creciente y una profunda identificación con las luchas de quienes sacrificaron todo por su libertad, lo que explica la aparición de la Revolución Cubana y la Revolución Sandinista a pesar de los numerosos golpes de Estado en América Latina orquestados por EE.UU. y respaldados por Europa y gobiernos latinoamericanos.