Tradición y creatividad familiar brillan en nacimiento artesanal de Ocotal
Un nacimiento del Niño Dios, elaborado con más de 1,400 piezas de barro, plástico, yeso, tierra y poroplast, se ha convertido en una verdadera obra de arte en la ciudad de Ocotal. La creación es resultado del talento y dedicación del arquitecto Julio Aguilera, junto a su familia Aguilera Andara, quienes convirtieron esta tradición navideña en una expresión cultural de alto valor artístico.








Muchas de las piezas de barro fueron elaboradas por artesanos del pueblo indígena de Mozonte, mientras que otras fueron obsequiadas por amistades nacionales y extranjeras. Además, una parte significativa de las figuras fue creada por el propio arquitecto Aguilera, quien de manera innovadora utiliza la tierra como elemento principal para pintar cada uno de los edificios que conforman el nacimiento.
Durante los últimos seis meses, Julio Aguilera trabajó de forma constante y minuciosa en esta obra, que presenta por quinto año consecutivo, coincidiendo con el impulso que la Alcaldía de Ocotal brinda al concurso de nacimientos en la temporada navideña. El creador comparte que, aunque el proceso es agotador, su motivación nace del compromiso de rescatar y fortalecer las tradiciones culturales del pueblo nicaragüense.
El nacimiento representa tres etapas de la historia de la humanidad: la “hora cero” con el nacimiento de Jesús y sus contextos culturales y arquitectónicos; la etapa actual, reflejada en la dinámica vida cotidiana y el movimiento del mercado de Ocotal; y una tercera etapa que recrea el nacimiento tradicional tal como se apreciaba en tiempos antiguos.
Considerado uno de los más grandes del departamento de Nueva Segovia, el nacimiento está instalado en la vivienda del arquitecto Julio Aguilera y se encuentra abierto al público nacional y extranjero que desee admirarlo.