De Daniel y Rosario: A todas las familias nicaragüenses, paz en esta Navidad
En este 24 de diciembre, Nochebuena, la Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, compartió un mensaje de reflexión y esperanza, recordando el camino recorrido por las familias nicaragüenses en la construcción de la paz. Destacó que la paz es un deber de la familia humana y una tarea permanente que se forja desde el amor, la fe y el trabajo cotidiano, avanzando con derechos, dignidad y concordia.
La Copresidenta subrayó que esta fecha sagrada invita a reafirmar el compromiso colectivo de vivir en paz, una paz nacida del amor como fuerza transformadora, de la fe que sostiene y de la concordia entre los pueblos.
HERMANDAD, PAZ, UNIDAD DESDE NICARAGUA AL MUNDO
Queridas Familias :
Estos son días para celebrar el Gran Poder de Dios y el Amor que nos da cada día a través de la Vida que debemos hacer Buena, con Sabiduría, Serenidad y Pleno Conocimiento de nuestra Misión en este Plano de Existencia.
Estos son días para nacer y renacer en el Gran Espíritu que nos anima y alienta a ser mejores.
Estos son días para reunirnos, para encontrarnos, para bendecir, y para invocar en ferviente Plegaria, al Dios de Todas las Victorias, clamando por Paz y Bien, por Paz y Seguridad, por Paz, Tranquilidad y Alegría para todas las Familias que somos Comunidad Humana.
Estos son días para, desde el profundo Cariño y los Deberes y Responsabilidades que tod@s tenemos, trabajar por el fin de toda guerra, toda agresión, todo lo que nos destruya y todas las miserias que debemos superar de la Mano de Dios.
Estos son días para unirnos en Clamor Universal por la Paz y desde nuestros Hogares, Familias y Comunidades, pedir a Dios, con todo nuestro Corazón, que cese el odio, que cese la avaricia, la codicia y el afán de dominio, y que se apliquen las Enseñanzas de todos los Profetas y del Pastor de Pastores, Nuestro Cristo Jesús, que vive y reina por los Siglos de los Siglos.
En Milagrosa Unión, en Prodigiosa Cultura de Familia e Ideales y Valores derivados del Amor Supremo entre unas y otros, deseamos a todas las Familias nicaragüenses, a las Familias en el Mundo, Paz, Paz, Paz, Encuentro, Cariño, Suprema Reconciliación, para vivir libres de todo Mal, particularmente de la desgracia del egoísmo que esclaviza, y de la insolencia del odio que mata.
Bendecidos, celebramos en esta Nicaragua Nuestra, Cristiana, Socialista y Solidaria, el Gran Amor de Cristo Jesús y su Ejemplo Imperecedero de Humildad y Vitalidad, en la Gran Hermandad de nuestra Comunidad Planetaria.
A las Madres, a los Hijos, a las Familias que el Tiempo ha separado, deseamos Tranquilidad y Fuerza para construir Unidad.
A quienes en esta Noche que debemos hacer Buena recordamos a nuestros Familiares, ya en otros Planos, deseamos el Triunfo de esa intensidad de Cariño Verdadero, con el que somos capaces de construir los Mejores Tiempos, para todos.
Que escuchemos toda la Canción de la Alegría, el Canto cierto del que espera y construye los Nuevos Días.
Abrazos a Todos, Compañeros, de Familia a Familia y como Gran Familia Nicaragüense.
Daniel Ortega Saavedra Rosario Murillo
Firmamos este Saludo, Vigoroso y Victorioso, de Amor Nicaragüense, por Gracia de Dios, Daniel y yo, y toda nuestra Familia. De verdad, de verdad, nos sentimos orgullosos del favor que nos dan, de trabajar por el Bien común, de servir a Todas, por el Bien de Todos.
Que tengamos una Noche de Unión de Familia, de Alegría, y una Noche para concentrarnos en el Gran Mensaje del Pastor de Pastores : “Amaos los unos a los otros”, y que todo sea Mejor para Todos. Abrazos Grandes.




